Paloma Abad (Registrado)
Es una novela que me aprisionó desde el primer momento, y es que Queneau sabe lo que se hace. La novela va más rápida y más lenta dependiendo del tráfico de la ciudad, de la intesidad... La inteligencia de la niña es asombrosa, confirmada por la frase final, cuando le pregunta su madre que si ha visto el metro (su objetivo inicial), ella le responde que no. Le dice la madre: entonces, ¿qué has hecho?. La niña responde: he envejecido. Es uno de los mejores finales que he leído en toda mi vida, por lo menos de los que más me han impactado. Recomiendo que al menos se lea una obra de Queneau en la vida!
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