Heathcliff (Registrado)
Cuando el autor de novela negra se pone sentimental, puede llegar a impregnarse
de existencialismo hasta un punto que resulta difícil otra clase de escritores,
más acostumbrados a la introspección, y por tanto proclives a veces a un registro
más automático, o desgastado por el uso.
Zapatos italianos es una historia intimista y existencial
escrita por un sueco. Pueden ustedes ponerse en lo peor, o en lo mejor, según sus
prejuicios.
Estamos en una novela sobre la renuncia,
sobre la culpa, sobre la dificulta de
establecer lazos y sobre el miedo al compromiso, pero no visto desde el hoy, sino
desde los efectos que ese miedo al compromiso, o deseo de libertad, va dejando notar
con el paso de los años.
La novela entretiene, y se lleva con gusto. Un defecto lo encuentro, si acaso: no
se puede contar una historia como ésta en primera persona y cuatrocientas páginas
y decir, además, que el protagonista es un hombre silencioso, remiso a malgastar
palabras e incluso adicto al silencio.
Las novelas en primera persona conducen al lector a componerse un narrador locuaz,
y ser locuaz y lacónico a la vez debe de ser duro hasta para un sueco que vive en
una isla. Supongo.
Por lo demás, toca los tópicos con delicadeza, los temas duros sin sensacionalismo
y los afectos sin ternurismo.
Vale la pena si se es aficionado al género afectivo.
Javier Pérez
|