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Ficha realizada por Botto
YONQUI
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(Junkie) William Burroughs
Editorial Anagrama 218 páginas |
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Bill es un ladrón. Bill es un camello. Bill es un yonqui, un adicto al caballo que trafica en Nueva York, Texas, Nueva Orleans y
México. En su contínuo vagabundear se enfrentará a la contradicción que supone su deseo de desengancharse y su ansia del
chute definitivo.
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Botto
Tan escueto argumento, propio de las novelas de la "generación beatnik", esconde toda una "biblia" de la droga en todas sus
variantes y la drogodependencia en todos sus grados. Es en realidad esta novela la recopilación de la vivencias reales del autor,
un auténtico adicto que recorrió con sus colegas de generación el camino salvaje de la droga.
Burroughs nos introduce de lleno en el mundo del yonqui y describe con todo lujo de detalles la euforia de un chute, los
entresijos del trapicheo y la angustia desgarradora del síndrome de abstinencia. Y su viaje de ciudad en ciudad será también un
viaje interior pues si por un lado las drogas le proporcionán el placer de la liberación espiritual también le conducen a una espiral
de autodestrucción. Y todo ello en la década de los 50, lo que merece especial atención pues es éste sin duda un libro clave que
influirá en toda novela y película posterior que verse sobre la droga (y pienso en "Trainspotting" por ejemplo). En definitiva, un
libro fundamental para meterse en la mente del adicto de manera apasionante y tratada de forma precisa y verídica.
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Jimmy
El libro más oscuro, y sin esperanzas que devoré... aunque ciertamente pensé que la obra me devoró a mí. Más allá de Miller y
Bukowski... Jimmy... Emptyvoice@hotmail.com.
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Pelailla
Descarnado como pocos, es un libro digno de ser leído, incluso con pasión. El libro te sumerge en la espiral de la droga funcionando a veces como manual para neófitos y otras veces como descripción del submundo de la droga y de los insectos humanos que pululan alrededor de ella desde el cinismo y el sarcasmo. De vez en cuando, en las fabulosas y escuetas descripciones que hace Burroughs de Nueva Orleans, Méjico, los bares de maricas o de ciertos yonquis, te deja de piedra con una nota de humor cruel o con un apunte surrealista en apenas dos palabras. Una maravilla.
Es necesario leerlo, tanto por el tema -por si uno quiere meterse o prefiere en cambio pensárselo dos veces- como por la forma con la que Burroughs reconstruye sus vivencias desde una óptica que, porqué no, se asemeja un tanto a la de un nuevo Lázaro de Tormes, en busca desesperada de droga para sobrevivir y paliar los males del siempre angustioso síndrome de abstinencia, pasado por el filtro del dadá y la contracultura.
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Invitado
Me hubiese gustado haberlo vivido en los 50 como Bill, pero me tocó en los 90.
Otro similar es "Flash"
de Charles Duchasois, hace que te ahogues en él, igual que junky.
javierig_27@hotmail.com
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