pilarlb (Registrado)
La verdad es que la novela engancha de inmediato por el tono cercano y coloquial,
del tipo: Joder, ya es la hora de levantarse, joder éste durmiendo a pierna suelta,
se ha terminado la mermelada y encima querrá que la compre yo. ¿Qué pasa con el
subnormal de recepción que siempre me pregunta por qué llego tarde?
La obra está escrita, básicamente, como un
monólogo de pensamientos, los pensamientos
de Clara ante cada momento de su día a día. También es verdad que en determinados
instantes, y sin que medie un punto y a parte, o una coma, la narración pasa a una
tercera persona... Confieso que eso me ha despistado un poco al principio y no he
sabido si seguía leyendo ese “monólogo-pensante-puesto en escena” o había otro interlocutor-redactor,
pero a medida que me he ido acostumbrando a ese estilo ha llegado a gustarme.
Aunque la novela pertenece básicamente al género negro, es muy rica en muchísimos
más aspectos. Estoy segura de que encantará a las lectoras (en femenino) porque
describe muy bien el
sobreesfuerzo que las mujeres trabajadoras
(o currantes en casa sin sueldo) hacen día a día, lidiando contra todo y todos y,
en el caso de Clara, gritando tacos.
También queda muy patente la lucha desaforada que ha de lidiar una mujer en un mundo
de hombres. Ahí, la sensibilidad y la fragilidad de la protagonista se enmascaran
para no dar pié a los compañeros a que la sigan ignorando, pero mientras algunos
polis se mofan y hasta se excitan ante el cadáver de una prostituta de
lujo, Clara, la “niña”, sobrecogida por lo que ha visto y tragándose las lágrimas
y la repulsión que le producen sus compañeros, va investigando y desgranando las
pistas mientras algunos juegan con Internet o hacen la quiniela en la mesa del despacho.
La verdad es que la novela es dinámica, divertida, satírica y, en momentos, hilarante.
Tampoco le falta sensibilidad ni esos “apuntes” hacia la soledad que, cada vez más,
vivimos en nuestra sociedad. Al margen de la trama, existe una buena dosis de información:
policía, capos, prostitución, corrupción...
A mí, personalmente, la obra me habría gustado más con 200 páginas menos. Y es que
el personaje de Clara, siempre en lucha contra TODO, me ha parecido genial al principio
pero se me ha hecho pelín repetitivo. Por otra parte, el desenlace de la
historia me ha parecido justo lo contrario: Muy rápido. Acostumbrada ya a las divagaciones
y altibajos de la subinspectora, siempre contra el “mundo” una y otra vez, siempre
soltando tacos y quejándose de sus compañeros, marido, ex-amante y hasta de su gata,
la resolución me ha parecido demasiado concisa.
En cualquier caso, éste es un buen libro, eso por delante. Creo que entusiasmará
a las féminas porque se sentirán bastante implicadas, y en cuanto a vosotros...
¡A ver si os dais cuenta de que las mujeres somos el auténtico sexo fuerte! ¡Y punto!
Pilar López Bernués
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