
Escrita en 1950, cinco años antes de la muerte del autor, Vigilia narra la historia de Richard, un niño de doce años que, dada su profunda educación católica, tiene aspiraciones a mártir.
Richard vive en un internado religioso, donde su madre lo ha ingresado tras quedar viuda. Allí intenta llevar, a escondidas, una vida de nostalgia, angustia y pesar para satisfacer a Jesús. Cuanto más infeliz sea más cercano estará de Dios. Tal es esa fijación que incluso por la mente de Richard pasan imágenes de él mismo clavado en la cruz. Él quiere sentir el dolor de la Pasión, desea estar en la piel de Jesús.
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