Celia Santos (Registrado)
Como ya le confesé al propio autor en la entrevista, una vez terminé el libro, no
sabía qué preguntas hacerle, debido a la facilidad de su lectura y a que el autor
te acompaña durante toda la historia y te da la confianza necesaria para terminar
inmerso en ella. No quedan dudas sobre
personajes ni datos históricos y resulta
un libro ideal para conocer la España de los años cincuenta y su situación política.
Quizá lo más llamativo es la mezcla de personajes reales con
otros de ficción, pero el autor lo hace
tan fácil que el lector apenas se percata y encajan perfectamente
entre ellos sin resultar forzados ni postizos. Quizá el trabajo de documentación
haya sido clave en esta novela ya que el autor ha hablado con algunos de los personajes
reales de la novela y con otras personas relacionadas directa o indirectamente con
ellos. A raíz de esos testimonios,
Javier Reverte construya una personalidad
propia de cada uno de ellos que, según el propio autor, bien podría haber sido así.
Es el personaje del obispo Leopoldo Eijo Garay quizá el que más fuerza tenga, que
aun siendo un personaje secundario, en algún momento de la novela consigue hacerle
sombra al propio protagonista, con lo que yo no lo consideraría un secundario como
tal sino un coprotagonista.
La novela es, lo que en mi opinión se podría considerar como bien escrita, bien
estructurada y bien contada. Con una prosa sencilla a la vez que embaucadora y con
los ingredientes justos para dejar al lector con un agradable sabor de boca.
Celia Santos
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