Santi37
Me en-can-ta la manera de narrar de Mark Twain. Decidí leer algo que no fuese ninguno de los libros más trillados y quizá despedazados por las adaptaciones cinematográficas (aunque de este libro también se han hecho versiones), y me encontré el libro perfecto del verano.
El estilo es sencillo y sin amaneranientos; la historia es facilona, sí, con la premisa inicial, y un poco de oficio, se hace un libro como éste. Pero es que Mark Twain escribía para ganar dinero; en eso se parece al protagonista de esta novela.
Lo que no me esperaba eran los zurriagazos a la Monarquía y a la Iglesia Católica, que los hay, y muy contundentes. De todos modos, una lectura entretenidísima, divertida y muy agradable. Que no es poco.
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