Ficha realizada por Nacho
UN TRANVIA EN SP
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(Un tranvía en SP) Unai Elorriaga
Editorial Alfaguara ISBN: 84-204-6603-4 173 Páginas |
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Lucas, su hermana María; Marcos, un "okupa", y la novia de éste, Roma, van mezclando sus vidas, de forma casual, y de forma también que al final no pueden prescindir unos de otros. Sus historias son completamente diferentes, pero con un punto en común: una búsqueda constante de algo que los anime a seguir adelante.
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Nacho
Un libro para leer en una tarde. Utiliza una prosa sencilla, emocionante, directa. Todos los personajes van desengranando su historia, y preparándose para su futuro. Como telón de fondo, el alzheimer, tratado de una forma soberbia. Con naturalidad, con agilidad, con una visión prácticamente real de la enfermedad. Como contrapartida, la juventud, la locura, el amor, y finalmente, la búsqueda de la razón, de lo que tiene que ser. La búsqueda no deseada de una vida ordenada, limpia y serena, y la búsqueda deseada de los conocimientos olvidados o casi olvidados de Lucas. Sus vivencias, sus escaladas, sus recuerdos ya casi perdidos en algún lugar a más de 8000 metros de altura.
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Santi37
Con la poesía me pasa siempre: no es que no entienda lo que escriba un poeta. Es que me da igual. Hay un muro de amianto entre el texto y mi córtex cerebral. Y este libro es bastante poético, me temo yo.
Las metáforas no me llegan: una señora con voz de jirafa, de cría de jirafa... (pues bueno, pues qué bien), la risa de los bolígrafos de las notarías... todo de este tenor.
Y la historia, con esa María escritora de cosas incomprensibles y a mi juicio bastante bobas (se supone que cuando un personaje de un libro escribe un texto dentro de ese mismo libro, tiene una voz propia, necesariamente distinta del narrador omnisciente... pero será que no es así. O que ya no es así. O que para Unai Elorriga no es así. Y a ver quién le discute al Jurado del Premio Nacional de Narrativa...), ese Lucas moribundo, alzheimeroso, alpinista y olímpico, ese Marcos okupa, guitarrista con sentimientos, esa Roma desdibujada y abandonada a su suerte en el último tercio del libro, todos los personajes me dejan frío. Congelado, y con el morrito un poco levantado, como cuando algo te da un poco de asquito, sin llegar a decir puaj.
Pero tampoco me irrita, la verdad. Es, más bien, que este libro ha pasado por mis ojos sin conmoverme lo más mínimo. Lo siento, Nacho. Te debía un libro desde Mendicutti. Otra vez será... pero tú tranqui, que no te guardo rencor, y el colchón sigue disponible.:-)
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Eneko Zuloaga
"Un tranvía en SP" basado en "SPrako tranbia" (esta última es la versión original escrita en euskara) es una de las obras más originales que he leído en el último año. Ganadora del premio Nacional de Narrativa, ha permanecido en lo más alto de las listas de venta en Euskal Herria. Un 8 de 10.
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Lotus
El flamante Premio Nacional de Narrativa tiene sus dos únicas obras (ésta es una de ellas) clavadas en cabeza de la lista de ventas en euskera desde hace meses, y, la verdad, me alegro.
Un tranvía en SP es una narración sorprendente. Un anciano al que se le va la olla, su hermana, que se debate entre la rutina y sus peculiares ensoñaciones, y una especie de músico squater, son la excusa.
Puntos de vista dispares para observar la vida, diferentes, aunque dotados de un raro halo de uniformidad. Personajes sencillos (que no simples), cercanos, pinceladas más o menos aleatorias y sobre todo un estilo enormemente fresco, ligero, innovador como hacía tiempo no se veía.
El relato atrapa porque instala en una atmósfera a la vez familiar y extraña, se siente uno dentro de ese mundo porque no ocurre nada especial, nada más que el desfilar de unas vidas en principio vulgares, vistas desde una óptica posiblemente hiperrealista (el realismo mágico que le atribuyen por ahí no lo veo por ninguna parte).
Una narración en definitiva en la que uno se siente agradablemente sumergido, que a veces provoca una sonrisa y casi siempre deja un leve aroma a melancolía, sorprendente en su lenguaje, casi un ejercicio literario.
Pero como nadie puede salir indemne de estos turbadores foros, diremos que al tranvía de Elorriaga le falta un chispazo, un ‘poquito así’ para ser algo verdaderamente genial. Seguro que a la próxima lo consigue.
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Windumanoth
Un tranvía en SP es una de esas novelas que cuando las lees siempre quieres más. Es una novela en la que las lágrimas y las más profundas sonrisas vienen hacia ti sin saber cómo. Unai Elorriaga lleva a nuestra alma no se sabe dónde, tal vez a un tranvía, tal vez a un ochomil, tal vez a Nepal. Es una novela para leer y releer, mil veces incluso. Yo personalmente nunca me canso de leer esta novela.
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David Gil
Me ha sorprendido muy gratamente este libro. Tratándose de un premio me esperaba algo más acartonado, polvoriento, pero he aquí que hay excepciones (o eso puede parecer). No es un libro típico de premio, plantea algo que no suele tener mucho éxito: otras formas de entender la vida, otras visiones del mundo, alternativas a esto que nos ha tocado vivir.
Sospecho que la explicación puede estar en la timidez de la narración; un libro modesto, en apariencia blando, es más premiable. Pero sí, Elorriaga ha estado tímido, se ha conformado con unas cuantas anécdotas de unos pocos personajes. Suficiente para bosquejar su vida, su mundo; para abrir la puerta, y eso ya es un logro, pero no para ir mucho más allá del umbral.
Prefiero mil veces un libro modesto y certero, como éste, a uno ambicioso y fallido, pero son los escritores ambiciosos los que desentumecen ésto de la literatura. Elorriaga todavía está a tiempo de sorprendernos. Para ello tiene una gran virtud: el lenguaje. Ignoro cómo sonará en euskera; en español (traducido por él mismo) es una delicia. Como todos los libros que tienen algo bueno, se apoya en el lenguaje. Esas alternativas vitales de las que hablaba, son también alternativas del lenguaje.
Da gusto escuchar los diálogos de Lucas y su hermana, y también al narrador. Ha sabido captar muy bien lo bueno del lenguaje popular, que siempre es una mina, y lo ha enriquecido con la personalidad peculiar y muy curiosa del narrador, que no me extrañaría que fuera la suya.
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Guillermo Gómez Tortosa
Elorriaga tiene un estilo propio y verdadero amor por sus personajes. ¿Que se queda corto? Pues sí. Pero yo ya no veré la vejez (ni el alpinismo) con los mismos ojos.
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Sofía Bau
Confieso que no sabía del premio cuando lo llevé a casa con una curiosidad por el título... Me encantó el lenguage, el discurso narrativo y más que todo las imágenes poéticas que tiene. Ahora leer el segundo de ese autor que ya no nos olvidaremos... Saludos...
Ps. ¿Cómo puedo entrar en contacto con el autor?
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