Pilar Alonso (Registrado)
Un día de cólera es una novela tan exhaustivamente
documentada que casi logra abrumar al lector. El autor cita nombres, apellidos,
profesiones e incluso edades de varias docenas de las personas que participaron
en aquellos hechos. No obstante, la trama gira en torno a un puñado de protagonistas
que son el hilo conductor de la historia y que consiguen que
el lector, a pesar de la profusión de
datos, consiga mantenerse pegado a sus páginas.
El libro cuenta, además, con un plano de la urbe en el que se han señalado algunos
de los puntos en los que se desarrollan las diversas historias, un gran acierto
para que consigan orientarse los que no conocen la ciudad de Madrid.
La novela es una sucesión de imágenes narradas con detalle de los distintos escenarios,
como una sucesión de cuadros o litografías que muestran lo más duro y en ocasiones
lo más entrañable de lo ocurrido en aquellas calles.
La mayor parte del libro se centra en lo que hicieron los españoles, aunque no faltan
escenas en las que los protagonistas son los franceses y las decisiones que tomaron
aquella jornada. Y así, el lector puede asistir, desde el privilegio de su sillón,
al desarrollo de los acontecimientos desde uno y otro bando.
Algunos episodios muestran la extrema crueldad a la que se llegó en algunos casos,
con tal detalle que no resulta difícil sumergirse en una vorágine de
vísceras, sangre y gritos. Pero también
hay episodios marcados por el honor, el patriotismo o el orgullo, y estas otras
imágenes consiguen que el lector logre congraciarse con el género humano.
Un ritmo ágil, una prosa como siempre esmerada, una trama que atrapa casi desde
el inicio, una portada magnífica, y un montón de historias cruzadas, que en ocasiones
logran empañar los ojos del lector, son las notas que caracterizan el nuevo trabajo
de
Pérez-Reverte.
A punto de cumplirse el segundo centenario de aquellos hechos, es una novela que
nadie debería perderse.
Pilar Alonso
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