Txema (Registrado)
Creo que el transcurso de los años, a medida que nos aproximamos a la llamada absurdamente “tercera edad”, hace que tengamos percepciones distintas de las obras que leemos. De forma que lo que probablemente en nuestra juventud nos hubiera parecido tedioso o excesivamente sentimental, a determinada edad nos afecta mucho más profundamente.
Esto es lo que me ha sucedido con la lectura de esta novela del finlandés
Sillanpää, autor muy poco conocido en España, pese a que fue galardonado con el premio Nóbel de Literatura.
La cuestión es que en varios pasajes es tal la desolación que se percibe, que he tenido que interrumpir la lectura y dejar pasar unos instantes, incapaz de asumir tanta aflicción que, además, está contada sin adornos ni exageraciones innecesarias lo que hace que sea mucho más creíble, más cercana.
Es una obra cargada de infortunio, de desesperanza, por más que al final
Sillanpää trate de darnos un poco de luz salvadora con un mensaje ligeramente optimista que no logra esconder todo lo anterior. En la vida de Silja hay poco espacio para la alegría, entendida en el más sencillo de sus conceptos, en el más universal y humano, es decir satisfacción por el simple hecho de vivir.
Aconsejable la lectura de este relato aunque, en mi opinión, a medida que nos acercamos a una determinada edad, que se suele establecer cercana al final de la madurez se nos puede hacer un poco dura.
Txema
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