Anika (Registrado)
Este es un cuento con dos cualidades importantes: la primera de ellas es que posee
mucha imagen y poquísima letra, pero la letra justa, esa que se necesita para el
primer lector y para comprender rápidamente el cuento. Esa forma escueta de contar
un cuento puede parecer un timo cuando alguien compra un libro, pero éste (de tapa
dura y de imágenes estupendas y muy descriptivas) está muy bien pensado para ese
primer lector que lee despacito y necesita retener la información. Una pregunta,
una respuesta, una extensa imagen que muestra la acción de lo que se está contando.
Por otro lado está la historia,
un relato de amor entre padre e hijo,
ideal para el crío que necesita saber que su padre siempre estará a su lado (quizás
e incluso a pesar del poco tiempo que en estos años dedicamos a los nuestros por
culpa del trabajo y el frenético modo de vida) y que a pesar de todo, siempre le
pondrá a él por delante de lo demás cuando lo necesite.
Desde luego si yo fuera padre (y no madre) me pensaría la opción
de regalarle a mi hijo este libro, porque es otra forma de expresarle su amor, y,
de paso, leerlo juntos, que será siempre un bello recuerdo en la mente del niño.
Anika Lillo
|