Pilar Alonso (Registrado)
Julio Murillo
parte de la hipótesis de que
Hitler no murió en el búnker como la
historia nos ha hecho creer. No es la primera vez que se tiene en cuenta dicha posibilidad
y el autor ha sabido desarrollar de tal forma su teoría que consigue que
el lector se pregunte qué puede haber
de cierto en ella o en otra similar.
Es cierto que la supuesta muerte de
Hitler y Eva Braun por un tiro y la
posterior quema de sus cadáveres ha levantado no pocas sospechas entre los historiadores
y los que no lo son, ya desde los inicios del suceso. Cuesta creer que un hombre
como Hitler sucumbiera a la idea del suicidio-asesinato. Es más fácil pensar que,
efectivamente, halló el modo de burlar su destino y fingir su propia muerte, para
ocultarse después en algún lugar del globo. Pues bien, Shangri-la podría haber sido
ese lugar y así lo plantea
Julio Murillo en su novela.
Shangri-la es un thriller político-histórico,
cuyas claves posee un personaje que está dispuesto a difundir a través de un periodista,
como en las mejores novelas de espionaje. Pero también hay una Sociedad Secreta,
como no podía ser de otra manera en los tiempos que corren, que vincula a muy altas
personalidades del mundo de la política y las finanzas. Y, claro, el inspector de
policía de turno que se aproxima mucho más de lo que cree a la verdad de los hechos.
La chica, el perseguido, el periodista, los malos, el historiador arrellanado en
su sillón... todos los ingredientes que necesita una novela de estas características
para que funcione. De la mano de
Julio Murillo nos adentramos en el
universo nazi y en todas sus ramificaciones,
algunas sorprendentes. Junto a
personajes de sobra conocidos por la
mayoría, aparecen otros que juegan un papel decisivo en el desarrollo de la hipótesis,
una siniestra fantasía, violenta y realista, que nos presenta un gobierno mundial
en la sombra, una idea que, aunque no es novedosa, continúa resultando estremecedora.
El autor responde a todas las preguntas que el mismo lector se va planteando durante
la lectura. Cómo logró
Hitler escapar, cuándo murió realmente,
dónde permaneció oculto... de tal modo que no quedan cabos sueltos, hecho que contribuye
a aumentar la verosimilitud de su planteamiento.
De todos modos, no hay que olvidar que
Shangri-la
es, principalmente, un thriller, y uno de esos que enganchan desde el inicio.
Acción trepidante, ritmo, buena prosa, intriga y un final sorprendente.
Pilar Alonso
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