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El autor sostiene que el coito no es la forma más natural de sexualidad humana, sino la manera más primaria de "reproducción asistida".
Tras la revolución agrícola del neolítico y la implantación de la ganadería, el hombre descubre la relación causa-efecto entre el sexo y la reproducción. A partir de ese momento, los pueblos que adquieren relevancia militar y política son los que cuentan con mayor población y, consecuentemente, con ejércitos más nutridos. Especialmente en una época en que las victorias militares solían obtenerse por aniquilación del vencido.
No es de extrañar pues que los gobernantes, en connivencia con las clases sacerdotales respectivas, señalaran el coito como fórmula sexual más bien vista por las deidades correspondientes. El propio Jehová maldijo a Onán, hijo de Judá, porque sus holganzas sexuales permitía que su semilla "cayera en tierra". Consecuencia de todo ello es que, incluso en ámbitos poco o nada religiosos, se considere la penetración como fórmula más satisfactoria; cosa que desmiente la mayoría de estudios científicos realizados. Por otra parte, la práctica del coito (maniobra primaria de reproducción asistida) y el empleo simultáneo de métodos anticonceptivos, supone una contradicción flagrante que explica que, para gran número de personas, todo lo relacionado con el sexo esté rozando el terreno neurótico.
El autor propone un ejercicio de introspección a la búsqueda de una sexualidad más natural (como especie) y más personal(como individuos), dando variadas pistas y ejemplos esclarecedores; algunos, nacidos de la observación de nuestros próximos ancestros, los primates, y otros, valorando positivamente las conductas clásicamente tenidas por "desviaciones". Un amplio panorama de posibilidades y sugerencias.
EL AUTOR
Carlos Ricart.
Su formación técnica -es ingeniero industrial- le permite trabajar en Televisión Española como estrecho colaborador de Luis Miravitlles en la realización de programas de divulgación científica como "Misterios al descubierto" o "Prehistoria del futuro" entre otros, convirtiéndose en figura imprescindible en la preparación de concursos y programas culturales.
Su inquietud le lleva al campo de la publicidad; diseña estrategias de márqueting y promueve la creación de nuevos productos; varias de sus obras gráficas han sido seleccionadas por UNICEF para su difusión mundial.
Apasionado de la historia, le interesa especialmente la historia no escrita, es decir la pre-historia y la parte de vida cotidiana de las diferentes etapas del devenir humano, así como las influencias que en ello tuvieron los avances técnicos y científicos.
Se considera un hombre del Renacimiento que, afirma, aun no ha concluído; se tiene por un cienífico generalista, es decir anti-especialista y se define a sí mismo como un gran "atador de cabos" y suele decir a menudo que en el modo de vida actual ha influido más Bill Gates que Bill Clinton.
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