Pilar Alonso (Registrado)
Todos somos seres incompletos y buscamos en quienes nos rodean lo que nos falta.
Sobre esa idea Manuela
Jiménez ha construido una novela en la que la trama principal versa
sobre dos amigos unidos desde la adolescencia, perfectos cuando están juntos y anodinos
cuando se separan.
El inicio es impactante, la primera línea te deja pegada a la página con deseos
de saber más: quién, por qué, cuándo... y el misterio se va desvelando hasta llegar
a un final no del todo sorprendente pero con algunos detalles que sí resultan serlo.
En algunos momentos la novela puede mostrarse un poco simple o incluso tópica, y
en ocasiones también innecesariamente repetitiva, pero la historia es tan atrayente
y los personajes de Manuel y Fabián tan carismáticos,
que uno olvida esos defectillos para sumergirse de lleno en el misterio que los
envuelve.
En algún lugar he leído que esta novela es como una revisión del mito del
Dr. Jekyll y Mr. Hyde, sólo que en lugar
de ser dos en uno, son uno que son dos. Con esta frase tan enrevesada y posiblemente
incomprensible, sólo pretendo adherirme a la idea, porque en ella pensaba al leer
la novela.
Dos hombres tan íntimamente unidos que realmente sólo son perfectos cuando se comportan
como uno solo. Se necesitan, se aman con intensidad y se odian con la misma fuerza,
se aborrecen, se buscan y se hieren...
Con una prosa sencilla y coloquial,
Manuela Jiménez Parrondo ha escrito
una novela que engancha desde la primera línea y que a partir de la mitad es imposible
abandonar hasta la madrugada.
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