Gentleman
Julio Verne, por enésima vez, recurre a una historia de náufragos. En este caso, para rizar el rizo, retoma la historia escrita por Rudolph Wyss, autor de la novela "El Robinson suizo" para relatarnos los años posteriores a la historia original. El libro es un verdadero tormento, aburrido y totalmente predecible, no aporta absolutamente nada nuevo. Acaso, destacar que en el prefacio del libro, contado por el propio Verne, explica las razones por su impulsiva obsesión por los robinsones en su obra.
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ivan1978 (Registrado)
Continuación del archiconocido libro de Los robinsones suizos, donde esta vez Verne no está a la altura de la obra original. Sin ser mala, no alcanza siquiera la categoría de buena, pues es aburrida por momentos, repetitiva y con unos cambios de rumbo bastante extraños. Prescindible.
Iván Nuñel Timiraos
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