Wineruda
El padre es el punto central casi único de toda la narrativa de Schulz, al menos la narrativa que nos ha llegado; por ello alguien ha dicho que la obra de Shulz es una autobiografía infantil. No sé, es posible, pero quizás eso sea valorado para estudios sicológicos o sociales.
La impresión de leer el libro sin influencias, dejando de lado estudios y estados, es la de un escritor de prosa poco común. Una prosa poética muchas veces barroca y compleja, llena de momentos bellísimos y momentos casi "floridos" incluso retorcidos.
El libro crea un mundo mágico, parece una ensoñación, mitad kafkiana mitad fantasmagórica (la muerte ronda, se sugiere a lo largo de todo el libro). Ello puede suponer para el que lo lea algo positivo o negativo; a mí me parece un gran libro. Pocas veces he leído algo en el que se consiga un mundo tan extraño y tan propio.
Creo que es absolutamente recomendable, aunque no dejaré de decir que a mí me gustó más, del mismo autor, "Las tiendas de color canela". Eso sí, no dejará indiferente a nadie.
|