Ariodante (Registrado)
Me ha parecido un libro muy atractivo. Un verdadero descubrimiento. Los textos sugieren, plantean preguntas, enlazan con otros textos, con otras ideas, en fin, es como un rompecabezas, un cubo de Rubik que hay que ir recolocándolo y en el que todo va a ir encajando y a la vez llevándonos a otras cosas. Un universo lleno de universos, de puertas abiertas, de mundos paralelos, donde la ficción sólo se distingue de la realidad por una línea tan fina que hay que mirar muy bien dónde pisamos, porque de un salto, como Alicia, podemos pasar al otro lado del espejo.
Reflexiones interesantísimas, como las que nos plantea el relatoGabor, que nos hace pensar sobre el arte, sobre la identidad, sobre la copia y la obra única, tema que también se plantea en Picasso y los indiscernibles; otro relato, Vidas Vicarias nos trae ecos de Desafío Total, la película de Verhoeven, en cuanto a la posibilidad de implantes cerebrales que nos permitan vivir otras vidas... en otros cuerpos. En el texto Que nada se crea, reflexionamos con el autor sobre Platón y el eterno retorno, la inmortalidad y los dobles mundos. Pero todo lo hacemos de un modo natural, sin academicismos ni tecnicismos cientifistas; tampoco hay planteamientos morales explícitos, lo cual es muy de agradecer: son reflexiones llenas de sugerencias, a las que todos podemos tener acceso, simplemente manteniendo abierta nuestra mente y nuestros ojos.
Otro punto de referencia, (ayudarnos a enmarcar el libro) en mi opinión, sería Borges; también Wittgenstein. Y por supuesto, el propio autor, cuya larga trayectoria le permite autorreferenciarse. Lo cual le coloca en la tradición contemporánea de un Sebald, un Auster, un Philip Roth. Y a los clásicos: Platón, Leibniz, los racionalistas, por supuesto, pero de un modo muy cotidiano, entroncándolo en nuestra vida diaria, por supuesto, una vida en la que salimos un poco del minimalismo de supervivencia y nos planteamos aquello que Kant consideraba como preguntas básicas: quiénes somos, de dónde venimos, y adónde vamos...
La edición incluye fotos en color de pinturas picassianas, y un desplegable en papel cuché, a modo del Talmud, en el que un texto central se interrelaciona con otros muchos textos, comentarios, citas, conformando un hipertexto lleno de alusiones, enlaces y sugerencias que nos abre miles de puertas, y por las que somos libres de transitar, de entrar y salir a nuestro gusto... y estamos encantados de hacerlo. Ariodante Noviembre 2009
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