Anika (Registrado)
Ricardo Alcántara aprovecha su condición de psicólogo y escritor para mostrar a los niños lectores qué pasa cuando no tienen interés en aprender las cosas simples (y no tan simples) necesarias para llevar un hogar. Si ni siquiera se preparan el desayuno ni se llenan el vaso de agua porque están acostumbrados a pedírselo a mamá, acabarán siendo tan inútiles como Jacinto y Pablo.
El final les dará la solución: ayudar es la mejor forma de no ser inútiles y de que mamá no vuelva a abandonarles.
No es por nada pero mi hijo, desde los 5 años, ayuda a poner la mesa e incluso a preparar su desayuno, y a los 7 preparaba el de su hermana pequeña, y con 8 a veces se encargaba del bocadillo del colegio si a mí no me daba tiempo e incluso prepara cola-caos a sus amigos cuando vienen a casa. Y mi hija desde los 3 años se prepara el desayuno porque no hay quien le convenza de lo contrario. A mí me sorprende sobremanera que haya madres que les hagan el desayuno a sus hijos con quince años.
No se trata de una crítica a este tipo de madres, pero sí un aplauso a Ricardo Alcántara por aportar su granito de arena para que los niños de hoy en día no se conviertan en inútiles o en unos déspotas.
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