AdsoDmelk
Sorprendente novela en todos los sentidos, se trata de un ejercicio de inteligencia multirreferencial, irónico y calculado al milímetro, que supone un perverso juego con los personajes, la historia, el autor y el propio lector. Un personal homenaje y al mismo tiempo una sátira (o vuelta de tuerca) del género policiaco, que por supuesto aporta mucho más de lo que en principio pudiera parecer.
¿Qué decir de los personajes? Pues que no dejan de sorprendernos, ni siquiera, por supuesto al final: la secretaria y escritora frustrada, el maquiavélico editor Aquila, su mujer, el abogado, su asustadizo cuñado Ghigo, los artistas al margen, el "sacerdote", la directora editorial Lidia, el comisario de policía… Todos conforman un fresco lleno de silencios y maquinaciones, intrigas y mentiras que poco a poco se van descubriendo (o no).
Por otra parte no he podido evitar pensar en Italo Calvino (¿serán todos los autores italianos tan juguetones?) en Jorge Luis Borges (a quien el autor llegó a conocer) y en la película "La huella" de Joseph L. Mankiewicz. Aunque en esta novela los intereses son otros, las similitudes en el juego con ficción y realidad son obvias. Por otra parte, no se puede dejar de hablar desde luego del estilo del autor, con una prosa cuidada y llena de hallazgos descriptivos.
Al respecto de este autor dice Juan Bonilla: "Siempre que alguien me pide que le recomiende un autor italiano actual, pronuncio el nombre de Gesualdo Bufalino, un escritor, desde luego, sólo apto para paladares no diré que exquisitos pero sí habituados a los tour de force, a lo que se sale de género (y de madre), a lo heterodoxo. (…) Otra de sus bromas antológicas es la novela negra 'Qui Pro Quo', novela que uno no puede definir de otra forma sino como un prodigio de exactitud e inteligencia. Aquí la solapa se parte en sólo tres capítulos: Género, Argumento e Intención. Confiesa Bufalino que su intención no ha sido otra que curarse de la escritura, escribiendo, igual que el que hace un crucigrama.
La literatura como arte de hacer crucigramas no creo que cuente con muchos adeptos, pero eso a Bufalino le da igual: nos propone otra caja de sorpresas, una adivinanza que son muchas y que no es ninguna, otra vez con esa prosa suya firme, elegantísima..."
¿Necesitas que te cuente más? Muy recomendable esta novela de un autor del que buscaré otros títulos, y que lamentablemente murió en un accidente de coche en 1996.
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Santi37
Este libro es un entretenimiento leve, sin más pretensión que la de rendir un homenaje al género policiaco, al que yo, dicho sea de paso, no soy muy aficionado. Cuando la trama se encarrila, lo empecé a disfrutar, pero tiene un inicio hipermegaculto y literariosón que me hizo presagiar lo peor, así que tardé en cogerle el tranquillo. Eso sí, la narradora-protagonista me resultó deliciosa, y los chispazos de humor repartidos por el texto, lo más destacable. Si un autor me hace sonreír, me tiene rendido de antemano. Y la verdad, ya con llamarse “Gesualdo Bufalino”, este escritor tiene la mitad del camino recorrido, no digáis que su nombre no parece un chiste...
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