Fermina Daza (Registrado)
"Pistola y cuchillo" es un retrato literario elaborado durante dos años. Su autor, seguidor y admirador del cantaor escribe su novela en el escenario real en el que se sitúa la acción de la misma, la cuna y el sitio donde también el protagonista se sentía libre. Se trata de una novela cosida a su estilo. Montero Glez firma unos rasgos genuinos en ella a través de una prosa nítida, que rezuma el sonido de la voz del cantaor, tan directa como la mirada de los ojos que pinta con sus giros. Con gitanismos, con diálogos constantes entonados de flamenco y con las metáforas más genuinas.
No hay intención de ocultarlo. Montero Glez vuelca su devoción por Camarón y lo evoca a través de la creación de la fábula de un momento concreto de su vida: figuran gestos cotidianos, afina en la creación de la atmósfera que rodea a esa noche y ambienta en La Venta Vargas el clima de esa noche sin fecha en la vida de José Monge.
No es que haya acción, no es que falte..., esa noche, ese lugar son el punto del que se parte, al que se acude, al que se regresa aunque se narre otras épocas del gitano rubio.
Ahí, en La Venta Vargas es donde se ha generado el mundo creado por Montero Glez, con la niebla del humo de los encadenados cigarros encendidos por el empedernido fumador, con los personajes que cohabitaron ese espacio, con las fotos testigos del tiempo, con la memoria de la pasión y el sentimiento se delinea al Camarón que habla, que sufre, que esconde, que canta, que recuerda, que teme.
Esta fábula verdadera contada por la boca del entrenador de gallos contiene como su título un un cuchillo afilado con un nuevo estilo y una pistola llena de sentimiento y admiración. No podía ser de otra manera y Montero Glez, fiel a su prosa, nos ha dejado para siempre una historia valiente y verdadera.
“Al rico camarón de la bahía, al rico camarón de la bahía, lo pesco de noche y lo vendo de día” Fermina Daza
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