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El libro comienza con el experimento de Miller, que recreó en un laboratorio las condiciones químicas de cómo era la Tierra en sus orígenes y cómo se creó la vida, y sigue con las teorías del Biólogo español Juan Oró (profesor de la Universidad de Houston) en el sentido de que la vida tiene origen extraterrestre y “vino en la cola de los cometas”.
A partir de aquí, el autor escribe un libro histórico empezando por los primeros humanos y hasta nuestros días. Nos muestra lugares prehistóricos elegidos por los antiguos para vivir o comunicarse con sus deidades, nos habla de ritos y cultos en todos los continentes, de la simbología de algunos dioses muy especiales, como Jano, de cómo unas culturas adoptaron ídolos de otras, etc.
Poco a poco, vamos encontrando lugares especiales de todas las épocas, marcados por su situación física y/o porque han sido utilizados durante siglos como lugares de oración, culto o, en definitiva, comunicación con otras realidades.
El autor concede gran importancia a las piedras, bien por su ubicación en determinados enclaves especiales, o bien por la carga energética que han acumulado durante siglos al ser usadas en santuarios, templos y lugares de culto.
A vista de pájaro, el lector se encuentra en las Pirámides, en templos Mayas, en Stonehenge, el Potala... Hay también referencias a diversas catedrales, monasterios, ermitas y hasta cuevas poseedoras de energías especiales.
Leer entrevista a Juan Ignacio Cuesta
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