Joseph B. Macgregor (Registrado)
"Orar"
es un libro pensando básicamente para los previamente convencidos, pero que también
pueden leer perfectamente aquellas personas no creyentes que quieran conocer al
Papa Real, que tengan curiosidad por saber un poco más sobre cómo piensa y sobre
todo en qué cosas cree realmente. En ese sentido, "Orar" se me aparece como una
completa radiografía de
Joseph Ratzinger. Y se podrá aceptar
o no su figura pero si leemos libros del Dalai Lama sin ser budistas ¿Por qué no
leer los textos del Jefe de La Iglesia Cristiana? Tanto uno como otro pueden aportarnos
cosas interesantes sobre las que reflexionar, aunque – como es mi caso – no comulguemos
casi nada con el catolicismo ni con sus preceptos, normas, dogmas y creencias.
No necesariamente hablan o tratan de la oración o sobre cómo rezar, la temática
es muy amplia y sumamente variada: el mundo sin Dios, el Dios Cristiano, la figura
de Jesús, las diferentes liturgias, la Navidad, La Semana Santa… conceptos o asuntos
que son expuestos con
Ratzinger – y esto es lo que más me
ha llamado la atención- con enorme sencillez (tanto expresiva como actitud personal)
y claridad, sin andarse por las ramas ni hablar desde las alturas.
Por otro lado, se nos muestra como un hombre sumamente culto que he leído a
Sartre o a
Nietzche por ejemplo pero también
como un sujeto con grandes cualidades literarias: resulta muy representativa la
historia que cuenta sobre el payaso al que nadie hace caso cuando avisa de un incendio
(el payaso simboliza a los teólogos actuales y la gente que se ríe de él, las personas
que se niegan a creerle cuando están diciendo la verdad). En ese sentido, resulta
honesto y coherente en sus reflexiones. Lo contrario, sería lo raro.
El modo en cómo el libro está estructurado permite además no leerlo de un tirón.
De hecho, pienso que no es aconsejable leerlo así si realmente queremos sacarle
algún partido.
Manglano ha dividido cada uno de los
capítulos en versículos numerados para facilitar la consulta rápida o por si queremos
volver a repasarlos sin perder demasiado tiempo. Digamos que dicha estructura obedece
a una razón muy sencilla: que este libro sirva como guía espiritual del creyente,
como un lugar al que acudir en los momentos que éste necesite orar, encontrarse
con Dios y esto se puede hacer no sólo rezando el típico Padrenuestro sino a partir
de la lectura y posterior reflexión de la mayor parte de los textos incluidos en
la recopilación.
Joseph B Macgregor
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