Ficha realizada por Manuel Márquez
OLVIDADO REY GUDU
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(Olvidado rey Gudú) Ana Maria Matute
Editorial Círculo de Lectores Año, 1997 ISBN: 8422665816 932 Páginas |
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Novela-río, de extensión más que considerable (no son frecuentes relatos que superen las novecientas páginas, cual es este caso), Ana María Matute erige una saga cerrada y completa mediante la creación de un mundo imaginario -el reino de Olar-, cuyo ciclo vital íntegro (nacimiento, desarrollo y muerte) se despliega alrededor de su dinastía gobernante: la que se abre con su primer rey, que da nombre al territorio (Olar), y se cierra con aquel cuya muerte (y su única lágrima), Gudú, lo condena a la desaparición y el olvido.
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Manuel Márquez
Apasionante por momentos, con retazos de una gran intensidad poética y una creatividad exultante, y, en otros pasajes, algo más deslavazado y repetitivo (se hace muy difícil mantener un nivel homogéneo a través de una extensión narrativa tan amplia), además de poco atinado en ocasiones con la distribución del peso y el espacio que se asigna a los distintos personajes y avatares de la trama (en ocasiones, invierte decenas de páginas en aspectos episódicos o muy laterales, de escaso interés para la trama central, mientras, por el contrario, despacha personajes de mayor entidad con unas referencias muy breves), no son óbice tales pegas para que podamos considerar que su nivel medio se sitúa, sin temor a incurrir en excesos valorativos, en un aprobado alto, casi un notable. Algo bastante en consonancia con lo que cabe esperar de una escritora experimentada, veterana y de probada solidez, como es el caso de Matute.
Un personaje destaca, en ese maremagnum interminable de sucesores y adláteres, por encima de los demás, y no es, curiosamente, aquél que da título a la obra, sino su madre, la reina Ardid. Piedra angular de toda la cadena dinástica, de la que se constituye en eje central, marcando un antes y un después bastante nítidos, y condicionando e influyendo sobre el devenir de la práctica totalidad de los participantes en la historia.
Fantasía, amenidad y excelente prosa: tres ingredientes de los cuales el lector que afronte la digestión de este tan nutritivo como exquisito plato, podrá disfrutar de forma indudable.
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Santi37
En alguna parte leí que a Ana María Matute le dió por pensar que cuando acabase esta novela se moriría, quizá por eso tiene más de mil páginas... la verdad es que a mi juicio hay partes algo sobrantes, pero en general me gustó leerla y pasé muy buenos ratos con la lectura de este novelón. Además, la autora es una persona que me cae genial, lo cual indudablemente me hace ver con simpatía esta obra.
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Karib Benhasir
Era una semana vertiginosa, el tren fue el medio que me llevó por diversas ciudades del Mediterráneo. Una semana de Julio de 1998. Olvidado rey Gudú, fue leído bajo el tren, tren del viaje, en unos días donde deseaba olvidar y recordar. La conjunción de ese viaje, de ese estadio personal, hicieron de esta obra un encuentro con un mundo interior muy personal. Ciertamente que determinados pasajes y descriptivas son reiterativas, como lo fueron y serán muchos de los momentos de mi propia vida, o de cualquiera. Sirvió para encontrarme con los retos, con los miedos, con las tiranías de mi mundo interior. Reinas, ondinas y trasgos, belleza y fealdad, méritos y desméritos, amores y desamores, fantasías y realidades, arquitecturas y fronteras, prisas y tiempo estático. Como pocos libros ha alcanzado un espacio en mi mundo interior.
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Lucía Martín Tortajada
En una escala del 1 al 10 un 7'5 es lo justo, un buen libro con el que pasar aventuras sin salir del salón, reviviendo la fantasía de los cuentos de hadas y el drama de un reino y un monarca que no puede vivir en paz.
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Viçens Andreu Cardona Carpi
Francamente, creo que al libro le falta la tensión que le supo inculcar Tolkien a "El señor de los anillos". Aunque, es innegable que únicamente por la escritura empleada por la genial autora, vale la pena leérselo.
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J. V. G. Akamannia
"Olvidado Rey Gudú": el título ya nos desvela el asunto principal de la Historia, el olvido de un gran personaje. Pero bajo este supuesto se esconde el olvido de todo lo que él fue y lo que ne él se albergaba. Pero, además, hay otros asuntos secundarios que llegan al tema principal de la Historia, tales como el amor o, mejor dicho, el desamor o el miedo a amar. Desde el principio del Gran volumen algo nos rasga en nuestro mas interno ser, esa dedicatoria por parte de la autora a los creadores de los cuentos de nuestra infancia (Perrault, Grimm...) y esto es quizás el recuerdo más entrañable que me dejó la Historia, el hacerme pensar en el último día de Mi Infancia, algo que me inspiró preguntar a mis amigos y hacerles participes de esa misma inquietud, y a ellos también les dejó mirar hacia un atrás difuso que se sabe ocurrió pero que se anela como algo nunca conocido. Nunca había leido nada de esta autora y me propongo leer "Aramnoth", pues creo será otra gran Historia, sí Historia con H porque eso es Olvidado Rey Gudú, una Gran Historia que pudo ocurrir, aunque nunca se recordó.
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Breezand
Sólo para lo que no les tememos a nuestro niño interior.
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Ikus
Uno de los escasos libros cuya lectura he, simplemente, abandonado. Una nadería sin arte ni originalidad ninguna, y encima de extensión injustificable. Un tostón, vamos.
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Guillermo Gómez Tortosa
Si a mí los novelones tan gordos me desaniman y además nunca me he sentido atraído por las historias de gnomos, trasgos, brujas, ondinas y demás panda, ¿cómo se entiende que me haya pasado no sé cuántos días enfebrecidamente enganchado a Olvidado Rey Gudú? En cualquier momento del día no deseaba sino poder volver a sumergirme en el fabuloso mundo del Reino de Olar. Supongo que la cuestión es en el fondo muy simple: Ana María Matute, sencillamente, tiene el don de contar historias.
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Miguel el Gaviero
Como reza el título un libro para olvidar, después de grandes esfuerzos no pude pasar de la mitad.
Trama confusa, descripciones repetitivas y una extensión desmedida para no contar nada. Libro para conciliar el sueño.
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Carmelo Amado Gálvez
Pura prosa poética. Una obra genial de una narradora extraordinaria. Si sólo pudiera usar una palabra, esa sería... apasionante; si se me permitieran unas pocas más: cruel, trágico, épico. Capaz de arrancarte de tu realidad y sumergirte en otro mundo que te desbordará en un torbellino de emociones que puede durar semanas, meses, de los más fascinantes de mi vida. Jamás pensé que un libro pudiera hacerme llorar; este lo consiguió dos veces; primero Predilecto, luego Gudú.
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Joan Vilaseca
Obra sorprendente que, pese a su volumen, no se hace pesada. Destaca, sobre todo, la calidad de su escritura, narrada con un lenguaje que recuerda a las novelas 'antiguas', que roza muchas veces lo poético, pero que no se hace farragosa y sólo en algunos pasajes ocasionales enlentece la trama de la novela.
La historia está bastante cargada de elementos fantásticos, pero no la convierten en una novela fantástica, están muy cuidadosamente dosificados para que no se convierta en una novela de hadas. Los seres fantásticos intervienen en la trama, pero no toman protagonismo, son accesorios aunque son uno de los elementos que aportan poesía a la novela.
Uno de los elementos que hace que la novela no canse por su extensión, es que, al tratarse de una saga, realmente contiene muchas historias distintas que enlazan unas con otras, pero cada una tiene su propio interés por si sola. Con ello no te pasas toda la novela esperando el final, tienes muchos finales, el de cada historia.
El ritmo de narración es adecuado, ni demasiado rápido, lo que lo convertiría en mareante debido a la gran cantidad de personajes que aparecen y perdería la carga poética, ni demasiado lento, lo que le haría inacabable.
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Alberto Raul Rivera Morales
Es este libro la mirada al pasado perdido, a la niñez olvidada; cuando uno debe madurar rápido pierde el sabor de la soledad e ignoramos todo aquello a lo que llamamos silencio, esta lectura revive todo aquello que creí perdido, me fascinó, se la recomiendo a toda aquella persona que perdió su niñez por ese falso sueño que es madurar. Le doy un nueve al libro.
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Perséfone (Registrado)
Olvidado Rey Gudú, es un libro que atrajo poderosamente mi atención desde que lo ví en el estante de ese centro comercial. La historia me sedujo desde el principio. Mi niña interior, que nunca he escondido realmente, disfrutó cada página. He de confesar que duré algunos días un poco mal de la vista pues me propuse leerlo en el menor tiempo posible. Lo terminé un lunes a las 4 am, y lloré mucho con el final.
No sé, la idea tan dolorosa de lo que en realidad es el olvido, me movió muchas fibras sensibles.
Ahora este libro se encuentra entre mis favoritos. Gran escritora, gran historia.
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Invitado
BRILLANTE. Una fantástica historia, maravillosamente narrada. La adjetivación es extraordinaria, con descripciones de gran belleza y pese a su extensión la obra no pierde el pulso narrativo.
Una gozada de lectura y una obra rica en todos los sentidos. Absolutamente recomendable.
SILVIA BUESA
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