José M.Nieto
En 1921, cuatro años despues de la revolución de octubre y en un relato titulado "Tengo miedo", escribió Zamyatin: "Lo que importa es una literatura genuina, que sólo puede existir, no escrita por unos plumíferos laboriosos y serviles, sino por los locos, herejes y anacoretas, los soñadores y sediciosos, los escépticos".
La Antiutopia "Nosotros" no fue publicada hasta 1989, porque era contraria a los dogmas del comunismo. Del hombre que contesta a la burocracia pero se diluye en la masa. Esta novela fue fruto de la decepción de Zamyatin por los giros que tomaba la revolución rusa, donde la originalidad, el dogmatismo represivo y la regimentación, impedían cualquier voz en contra, en definitiva una cierta manera de herejía, y para Zamyatin la mayor parte del progreso humano era producto de la herejía.
Llama la atención, en su prosa casí elíptica, el modo de narrar cuadros, el libro podría tildarse de cubista, pues lo que interesa, y en eso está la tensión del libro, no es mostrar al individuo, sino más bien todo el entorno. Un estilo preciso, con muchas referencias a las matemáticas y la geometría (recordemos que en esos años se imponía Kandinsky y el suprematísmo de Malevich, así como el extraordinario "El Hombre de la cámara" Dziga Vertov)... es un libro, para mí, exquisito,... porque combina la exactitud de las matemáticas, de un mundo ordenado, con el caos, el amor única fuente de renovación vital y por ello, Zamyatin nos dice que la última revolución, no puede ser nunca la última. Siempre ha de haber, una revolución más con la que soñar... ah ... !soñar!. Si el Estado Único, nos lo permitiera...
El eterno y contradictorio contrario entre el individuo y la totalidad,..una muestra:
"Me sentí a mí mismo, una emoción se había desencadenado dentro como un mercancías haciendo vibrar el puente entero. Ahora bien, sentirse a si mismo,tener conciencia de la propia individualidad, ¿no es acaso eso lo que le ocurre a un ojo irritado, a un dedo infectado, a una muela picada?. Un ojo, un dedo o una muela sanos, no se sienten. ¿No está claro pues, que la conciencia es una enfermedad?".
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