Javier C.
Posiblemente sea la obra maestra de N. Mailer, pero puede resultar pesada para un lector con poca experiencia. Aquí se nos muestra un Egipto que poco tiene que ver con la elegancia de otros escritores: estamos en un mundo dominado por el semen, el sudor, las heces, la orina, los impulsos sexuales, los dioses vengativos y sodomitas... Pero también recrea con precisión todos los ambientes (desde los vulgares a los más refinados), las costumbres y la forma de ser del pueblo Egipcio. Pero el valor de la novela reside en los personajes, todos ellos fascinantes, y en una riqueza verbal que estalla en cada página y noquea al lector. También las pretensiones son las más complejas que Mailer haya tenido jamás, pues se habla de las miserias humanas, de la ambición, de la astucia, del amor... y todo ello desde un punto de vista tan Universal que convierte la categoría de "Novela histórica" en una etiqueta demasiado limitada; la novela tiene pocos límites, y consigue imbuir al lector en un ambiente onírico, confuso, para mostrarle el verdadero sentido de la vida (Mailer nos lo muestra, otra cosa es que estemos de acuerdo). Estamos ante una obra cumbre. Tiene tantas lecturas y los personajes son tan complejos que sería inútil resumir aquí nada al respecto. Merece la pena armarse de paciencia. Leánla si pueden.
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Charo Simó
Complejo, sorprendente. Serpentea en la delgada línea entre lo histórico y la fábula, lo real y lo onírico, lo vivo y lo muerto. Es ante todo, el paradigma de la dualidad confrontada.
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