Marisma
No es fácil escribir un libro de 167 páginas contando sólo una noche. Además de contar lo que ocurre se alterna también unas "opiniones" de los chicos sobre lo que sucede. Describe a la perfección un mundo marcado por la droga, el alcohol y los chicos jóvenes que pretenden olvidarlo todo empapándose de ellos. Me hizo sentir cada cosa que les ocurría, y claro, acabé llorando como siempre. El final es sumamente imprevisible, porque desde que comienzas a leerlo, dices: "bueno, y ¿cómo acabará esto? ¿qué es lo que realmente tiene que pasar al final?". Por eso, lo que ocurre no os lo podéis ni imaginar.
|