Wineruda
Buena, muy buena. Reflejo de una enmarañada situación, que nadie supo ni quiso resolver. Antagonismos personales, doctrinas monolíticas, crueldades extremas, odios fanáticos, traiciones rastreras. Y al final, el que más sufre, el pueblo que sólo quiere ver su vida pasar, y ser como quiere ser, sin que nadie se lo mande. Pero hay demasiados que quieren mandar. Un buen libro, al que aconsejo leer con un diccionario de giros argentinos (si lo hay).
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