Anika (Registrado)
…porque el que es malo lo es hasta rabiar, y el que tiene algo bueno lo esconde demasiado bien, con lo cual esta novela de terror vampírica es una contínua duda. Pero va por fases. En la primera los tres jóvenes parecen estar viviendo un cuento, en la segunda parte llega la confesión por parte de Pette y, en esta fase, conocemos una historia dentro de otra historia: la del propio Drácula, y en la última el desenlace nos lleva a una carretera de baches… cuando crees que ya todo va bien ¡zas! un susto más.
Iván Mourin Rodríguez escribió esta novela con 14 años pero la revisó y finalizó más adulto, a los 24 años. Rescató ideas principales de su manuscrito original y elaboró con ella dos historias, la de los tres hermanos con los vampiros, y la de Drácula y sus extrañas amistades con personajes como Shakespeare, Bach, Goethe, Byron o Mary Shelley entre otros.
Si hay algo en especial que me gustaría resaltar no es sólo esta(s) fantástica(s) idea(s) de la novela antes mencionadas, sino también el logro de las descripciones, muy visuales -justo el estilo que me gusta-, grotescas en ocasiones (fantástica la escena de la "despensa" pero no aconsejable para estómagos blandengues), donde la realidad es tan dura que puede llevar a la alucinación, donde la maldad del niño eterno puede llegar a límites insospechados, donde una joven puede creer que todo puede ser bonito aunque le estén contando la oscura realidad con la crudeza más dura…
Quizás a estas mismas cosas puedan achacársele sus mismos fallos, pues Iván Mourin es consciente del riesgo cometido al publicar Niños perdidos usando parte de su primer manuscrito, pero dudo mucho que los locos del mundo vampírico tengan problemas en leer y disfrutar de la novela. La parte dedicada a Drácula, que no la esperaba en absoluto, posee una imaginación espectacular, y te hace ver -como en otras obras de ciencia ficción, por ejemplo- cómo sería si un personaje famoso hubiera tenido "otra" vida. Fascinante en ese sentido.
Bien es cierto que la Editorial no se ha currado mucho la corrección del libro (tampoco lo hacen grandes editoriales pero creo que con Niños perdidos se han pasado, como si no le hubieran dedicado el tiempo que merecía), claro que mejor ser primerizo y caer en esa trampa que ser famoso/a (que los hay a porrón y es un secreto a voces, hasta dedican webs a estos famosos con sus barbaridades publicadas) y tener fallos peores.
Como diría el propio autor "Peter Pan no es muy diferente de los vampiros, ansía la eternidad" y limitar a los vampiros a un murciélago es historia vieja, pues Iván Mourin Rodríguez los convierte en lobos, mariposas horribles, serpientes… ¿No vale la pena descubrir ese potencial?
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