Manel Haro (Registrado)
La novela tiene lo que requiere una obra de género negro: una pareja de policías con bastante mal carácter, marcados por una vida sentimental un tanto frustrante, y que no dudan en utilizar cualquier método por resolver los casos que tienen entre manos. Un puñetazo a tiempo o una patada en una puerta pueden ser tan válidos como seguir el marco legal de toda actuación policial.
La ciudad en la que se desarrollan los hechos es Barcelona, la gran ciudad de la novela negra donde tantos autores han paseado a sus detectives por sus calles. No obstante, Alicia Giménez Bartlett prescinde de los barrios típicos de este género, como el Raval, y se va a otros distritos menos frecuentados por detectives o inspectores de la literatura: el barrio de Gracia o algunas zonas del extrarradio de Barcelona donde se adentrarán en prostíbulos buscando cualquier pista que les ayude. Ya saben eso que se dice: si la novela negra se desarrolla en Barcelona, la ciudad se convierte en un personaje más.
La novela es entretenida, mezcla dos aspectos de la vida de Petra Delicado: su dedicación a resolver el caso y su vida sentimental, lo que sirve al lector para que desahogue la atención que pone en la lectura, aparte la vista un poco de la trama y se relaje con escenas de tierno contenido.
Algunos críticos han apuntado que es “excesivo” el espacio que dedica la autora a detallar bodas o escenas sentimentales. Es cierto que Alicia Giménez Bartlett podría haber prescindido de algunas páginas, como las que siguen una vez resuelto el caso y que el lector ya no lee con tanta atención. La autora, no obstante, nos aclara que “ya va bien que haya un poco de novela rosa”.
Pero lo importante en una novela negra es que el autor no se saque de la manga ninguna pista, algún testigo o alguna prueba. Esto lo ha resuelto bastante bien la autora, a pesar de que uno tiene la sensación de que la pista fundamental que llevará a Petra Delicado a resolver el caso –no diremos cuál es, que lo descubra el lector- está quizá desarrollado un tanto a la ligera. De repente la inspectora ve la luz y de ahí al desenlace en pocas páginas.
Nido vacío es una novela entretenida, que una vez leída dan ganas de leer otra entrega de la serie Petra Delicado, aunque quizá sea más por la simpatía hacia los personajes, que por la trama en sí misma, como suele ocurrir con muchas series de novela negra que tienen un mismo protagonista.
En definitiva, como decía, Nido vacío es una novela entretenida con personajes bien definidos, los de siempre: Petra Delicado y Fermín Garzón.
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