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El
profesor
Tamames realiza un análisis exhaustivo de un periodo histórico no
demasiado conocido por la mayoría de los españoles: la dictadura de Primo de Rivera.
Algunos la han relacionado equivocadamente con la del
General Franco o con el
fascismo de Mussolini, pero en opinión
del autor el gobierno de Primo tuvo poco que ver con el
Franquismo o con el Fascismo Italiano.
Primo de Rivera no buscaba perpetuarse en el poder cuarenta años sino que fue un
dictador más o menos accidental, ni tampoco quiso instaurar un régimen de corte
fascista, sino que éste poseía más bien una base católica-social.
Así
Ramón Tamames comienza en primer lugar describiendo los antecedentes
sociales, económicos y políticos que precedieron al golpe de estado de Primo de
Rivera que surge principalmente como solución inmediata a la crisis de la Restauración
canovista. Por eso, la dictadura de Primo fue aceptada sin demasiada oposición por
el pueblo español ya que se pensaba que la llegada de un nuevo régimen político
vendría a paliar los tremendos problemas políticos, económicos y sociales de un
país que no funcionaba.
La dictadura de Primo de Rivera puede ser dividida en dos
fases muy diferentes la una de la otra: el directorio militar (hasta diciembre de
1925) y el gobierno de los hombres civiles (1925-1930) y el hecho más sobresaliente
de este periodo fue el término de la guerra con Marruecos.
El nuevo gobierno se ocupó además de disolver las diputaciones provinciales y las
Cortes. Además se investigaron los archivos de la comisión de responsabilidades
por el desastre de Annual. De igual modo, se vigilaron todas aquellas instituciones
de carácter claramente liberal como la Institución Libre de Enseñanza.
Sin embargo, el golpe fue elogiado por intelectuales de la talla de Ortega y Gasset
e incluso Alfonso XIII -un rey que perjuró la Constitución Española y de su propia
familia- estuvo de acuerdo con la conspiración, aunque esto significará poco después
su "acta de defunción" política. También algunos dirigentes del PSOE hicieron buenas
migas con el dictador, como sucedió por ejemplo con Largo Caballero. Por el contrario,
Prieto y Fernando de los Ríos no quisieron colaborar con un régimen conservador,
corporativo, intervencionista y nada democrático y en el que el poder ejecutivo
estaba separado por completo del legislativo.
A pesar de todo, la dictadura tuvo algunos logros muy importantes en el ámbito político-económico-social
que ayudaron a superar la crisis inicial. Los más destacables fueron los siguientes:
- Desarrolló la enseñanza pública y la sanidad.
- Mejoró la economía.
- Se creó empleo
- Aumentó el gasto público en infraestructuras, urbanismo, escuelas, universidades,
etc.
- Se consiguió controlar la inflación, aumentar el PIB y mejorar la Hacienda Pública.
- Se crearon empresas públicas como CAMPSA, Telefónica.
- Hubo un enorme crecimiento industrial.
- Grandes mejoras rurales como la creación de Confederaciones Hidrográficas, aunque
no se realizó la Reforma Agraria.
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