Ficha realizada por Santi37
NADA
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(Nada) Carmen Laforet
Ediciones Destino Barcelona, marzo 2003 ISBN 84-233-3480-5 ¿...? páginas |
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Andrea llega a Barcelona a estudiar Letras a la Universidad. Se aloja en casa de unos parientes, y ya en el umbral de la puerta, ve que allí pasa algo raro. Esa casa es una ruina, y sus parientes, enfermos mentales. Un año después, Andrea se va a Madrid tan pava como llegó. Con varios kilos de menos, pero viva. E igual de atontada.
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Santi37
Como todo el mundo sabe, esta novela fue el primer Premio Nadal. Supongo yo que en 1944 no se hacían aún componendas comerciales, así que, o el jurado vio cosas que yo no he visto, o se ha quedado vieja esta novela. Pero que muy vieja.
Y la cosa empieza con su aquel. En el piso de la calle Aribau está la abuela, la tía Angustias ( el nombre marca carácter, amiguitos), el tío Román, el tío Juan, su esposa Gloria, y el hijo de ambos, la criada y un perro. Todos son personajes siniestros, tenebrosos, amenazadores y oscuros como la pelambre del perro.
Así que temes por la vida de Andrea. La chica va a la Universidad (¿con qué dinero? nos cuentan que es pobre, y de becas no se dice nada), conoce un grupillo de ricos, se echa a una amiga rubia y fantástica, y al parecer a la Universidad la pisa poco, porque se cuentan pocas andanzas de allá.
El tomate está en la casa de Aribau. Un tomate que se va poniendo poooocho poooocho, pero se pudre sin apestar, qué cosas más raras. Hago esta bonita metáfora para expresar que todo el misterio incipiente se va quedando en nada. Anda, a lo mejor por eso se titula así la novela.
Achaco a esta blandura argumental el peso de la censura: hay por sus páginas un atisbo de folleteo que no se llega nunca a especificar, una relación muy rara del tío Román con Ena, espejo de la que mantuvo años atrás con la propia madre de Ena. Pero claro, claro, no queda.
En fin, que Andrea sube y baja por Barcelona, pasa un hambre feroz (al hambre de la postguerra española, cuánto jugo se le ha sacado) y tras un muerto más (todo no lo voy a contar) Andrea se marcha para Madrid con su triste figura y su maletita.
Hay que concluir diciendo que Andrea es un personaje bastante soso, pasivo y antipático, por lo que así no hay manera de interesarse por ella. Anda y que la zurzan a la pazguata esta, piensas muchas veces.
Total, que si os queréis deprimir, allá vosotros. Pero nunca había leído una novela lúgubre y sosa a la vez. Eso sí que es una proeza.
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Amelie
Nada es una de las grandes novelas del panorama literario español. Su fama no es gratuita. En ella encontramos el enfrentemiento de mundos completamente distintos, pero que comparten el tiempo y, muchas veces, el espacio de la propia persona. Posee registros diafragmáticos distintos, y sabe combinar a la perfección, la oscuridad del ambiente "familiar" con la luz de la calle, el sonido de los primeros tranvías en la Barcelona de aquellos tiempos. Sin embargo, el título de la novela nos da una pista: NADA. Es posiblemente la novela más nihilista escrita en nuestro país, que tiene un sentido no destructivo, sino apasionante. El sabor final es el que deja una obra bien escrita, perfectamente estructurada y con las dosis exactas de asombro, perversión, apertura a un mundo nuevo totalmente desconocido.
Me asombra la crítica de Santi. Es como si sobre el Quijote hubiese dicho que es la historia de un gilipollas a caballo.
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Adramis Ruiz
Maravillosa crítica de posguerra sobre España. En cada uno de los personajes se ve el reflejo de las variadas personalidades que aparecieron tras el pésimo episodio de la guerra civil. Cualquier estudiante que vaya fuera o lejos de su hogar para comenzar sus estudios universitarios debe leer esta obra.
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Mercedes Pedrero Pérez
Es el libro más hermoso, delicado y exquisito que he leído en mi vida, y eso a pesar de que toca el tema de la guerra civil, el hambre, el frío, la carestía de la posguerra, la locura ajena... tratados desde el punto de vista de quien los ha sufrido. Pero también trata el tema de la amistad, del amor, de los afectos más profundos que mueven a los seres humanos. Es enigmático, la historia es sencilla y complicada a la vez, pero esa forma de redactar de C. Laforet conmueve y emociona como nadie más lo puede hacer.
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Ricard Martí
Una de las novelas más bellas que he leído. Sin duda Carmen Laforet hace un retrato tan vivo, desgarrado, lúgubre y bello al mismo tiempo de la posguerra española, con unos personajes al mismo tiempo inquietantes y perturbadores, haciendo aflorar el desasosiego y el miedo que impregna a toda la novela de principio a fin. Existe en ella una belleza intrínseca, su prosa perfecta, su ritmo hace que no puedas dejar de leerla y, habiéndola leído, la recuerdes con esa maravillosa sensibilidad que sólo consiguen las grandes novelas.
Sin duda, una de las mejores novelas del siglo XX en España, injustamente tratada y olvidada por muchos. Una de las autoras a reivindicar.
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David Gil
Hay partes de este libro que me deslumbran y otras que me dejan indiferente y\o aburrido. En mi opinión, éste es el primer libro de una gran escritora, que tiene ya mucho que contar, pero que todavía no domina el oficio. Veo demasiado relleno, abundan demasiado las líneas argumentales sin interés ni trascendencia en la novela y un estilo narrativo que por momentos se desborda en pura cursilería y, sobre todo, que no se adapta a lo que está contando. Esa disonancia entre lo pacato y casi sensiblero que abunda en la novela y la pasión contenida que parece albergar y que surge sólo a ráfagas, quizás sea lo que me decepciona de esta novela. Pero a pesar de todo, es tal la magnitud de lo que sugiere la novela (como ese tío misterioso de la protagonista que vive de jugar de la vida con la vida de los demás en el colmo de la decadencia moral) que lo creo más que digno de lectura y, desde luego, uno de los intentos más originales y profundos de la literatura española de posguerra, pero que en otras circunstancia (puede que sin censura o con un poco más de reflexión literaria por parte de la escritora) podría haber sido una obra maestra. Lástima que Carmen Laforet no haya continuado y terminado de desarrollar ese camino que inició en esta novela.
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Sandra Carbajal Jiménez
Para mí es un libro de verdad atrayente, a mi corta edad (15 años) puedo dar mi opinión como adolescente pero también como mujer. Desde mi punto de vista como estudiante y lectora me parece que es un libro que llama mucho la atención porque además de que habla de la Guerra Civil Española, también nos habla de valores humanos como el amor, la amistad, que en estos días son cosas que el mismo ser humano ya no toma en cuenta, aunque hay otros temas de importancia como la diferencia de clases sociales, la pobreza, la decadencia en la que queda España al terminar la guerra.
Puedo decir que es una de las mejores novelas de posguerra que he leído o posiblemente sea la mejor. Una de las características más importantes de Carmen Laforet es su forma de narrar los hechos, quizá por eso la hace especial.
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Mercedes Martínez Navarro
"Nada" es una gran novela, totalmente nihilista. He leido comentarios por aquí de un tal Santi, especialmente insensible e insulso, y un tal Davi, más coherente, que no me han gustado. La novela hay que entenderla en el contexto en el que se escribe, se nota que es una mano femenina quien la escribe y comprendo que para muchos hombres es complicado comprender, ya que no están dotados de la misma sensibilidad que la mayoría de nosotras, y les es más fácil hacer comentario jocoso y "bruto" de todo.
Leí "Nada" en mi primer año en la universidad, yo viví una situación límite, en muchos aspectos similar a la de Andrea, eso nos demuestra que esta novela puede seguir siendo actual. Es una obra apasionante para el mundo cotidiano de la posguerra.
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Melvin
Me estoy leyendo el libro y me está pareciendo apasionante, sin embargo no deja de parecerme injusta la valoración crítica que ha hecho Santi del libro, pues demuestra no habérselo leído bien. Por ejemplo, según Santi no se menciona nada de becas cuando es mentira: en los primeros capítulos se dice que a Andrea le dieron una beca y, además, una paga mensual de 200 pesetas. Por lo tanto, me parece injusto totalmente que si no ha sabido comprender el libro o no lo ha leído con atención pueda hacer una crítica tan extensa y llena de errores garrafales como el que he citado.
Hay que saber comprender los libros... Sobretodo aquellos que supusieron un antes y un después en la literatura, como es el caso de Nada.
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Fibrizho
Sinceramente creo que las opiniones vertidas por Santi y David son incorrectas, o como mínimo cuestionables. Creo que este es un libro que hay que vivirlo. Yo me lo acabo de leer y soy universitario, y a pesar de no ser mujer, creo que me puede llegar más, transmitir muchas más cosas que a una persona que hace ya tiempo que dejó la facultad o la juventud.
El libro es sobrecogedor, fresco, poético a veces, en general, joven, y a pesar de lo que dice Santi, no es del todo pesismista, pues te muestra que siempre hay puertas que quedan abiertas para continuar. Los personajes son originales y demoledores.
A mí sinceramente, me ha parecido uno de los mejores libros que he leído, y me parece injusta la poca prensa que posee. Se lo recomiendo a todos, pero especialmente a todos los estudiantes lejos de sus casas, como yo.
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Luhher
A mí el libro me ha gustado excepto el final. Empieza muy bien y mantiene el interés con los recursos típicos del Tremendismo del que Laforet, junto con Cela, es maestra, aunque algunos aspectos del argumento son apenas sobrevolados quizás porque la época en que fue escrita no permitía muchas alegrías. La expresión es potente y el vocabulario brillante. En los último capítulos el interés cae en picado y el desenlace es folletinesco, en mi modesta opinión. El final está muy mal resuelto, como si hubiera sido improvisado o cambiado con prisas y de mala manera.
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Cecy Nowicka
Creo que Nada es muy buena novela, la leí con mucho interés. Ya estuve harta de leer a los que están ahora mucho más de moda (J. Marías, etc). Nada describe la realidad del mundo de postguerra de tal modo que aun un extranjero (como yo) puede imaginar cómo vivía la gente en ese tiempo tan difícil. Carmen Laforet es alguien que por lo menos no nos 'ataca' con su presencia, y eso es muy importante: después de leer a J. Marías (Hombre Sentimental) y Molina ya no puedo más y veo que tengo que buscar en la literatura de decenios anteriores.
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May
Parece que todo el mundo piensa que Nada es una buena novela. Bueno, yo no voy a utilizar bonitas palabras para hacerme la pedante y entendida sobre temas literarios. Lo que puedo decir es que Nada es nada. De los muchos libros que he leído éste me parece el más soso y gratuitamente cruel, por no decir excesivamente fantasioso para no pertenecer al género de la novela de ficción. Allá pensarán ustedes lo que quieran... pero me resulta curioso algo: ¿por qué nadie se acuerda de lo que va Nada? Sí, todos ponemos lo que nos han dicho sobre la novela.
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Che Luis Rodríguez Domínguez
No me inmiscuiré en señalar las opiniones de Santi y David puesto que no soy nadie para rebatírselas. Es uno de los pocos libros tan buenos que son como el chocolate negro o como un buen cigarro: dejan el paladar amargo y, sin embargo, al rememorarlo se nos antoja delicioso. Así es Nada: de tan amargo resulta dulce. En cada párrafo nos espera un pensamiento, una duda sobre Aribau y sobre sus personajes, configurando una -a mi opinión- de las mayores proezas líricas.
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Antonio Palomares Domínguez
Es una gran novela. Descubre a una escritora muy joven de gran sensibilidad, con una prosa de gran calidad, y un realismo capaz de sumergirnos en esa España de la posguerra, tan gris y llena de carencias, en donde sin embargo, la autora nos muestra con singular talento, el eterno repertorio de los temas eternos: el amor, la maldad, la pasión, la belleza, la muerte.
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Blanca
Cuando un libro no me gusta, no me interesa o me aburre lo dejo. No intento terminarlo (antes lo hacía, qué infierno). Creo que el estado de ánimo y el momento que estás viviendo tiene mucho que ver. He leído todas las críticas de Nada y entiendo perfectamente las críticas negativas.
A mí particularmente me encantó. Me parece que está escrito de forma magnífica ya que no es una historia especial -y su nombre ya da bastantes pistas-, pero el ambiente que crea Carmen Laforet es extraordinario. Puedes percibir hasta los olores que recuerda la protagonista.
El hecho de haber vivido en Barcelona puede que tuviera algo que ver (como al leer Marina, La sombra del viento, La Catedral del mar o todos los de Eduardo Mendoza).
Es importante no obligarte a leer algo que no te está gustando. Inténtalo en otro momento de tu vida. El efecto puede ser espectacular.
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pilarlb (Registrado)
A mí NADA me dejó justamente eso: NADA.
Es una historia lúgubre, con una protagonista anodina y unos personajes retorcidos. Para mí supuso una pérdida de tiempo llegar hasta el final, y me lo impuse para tratar de averiguar qué llevó a un jurado a elegirla Premio Nadal, pero de nuevo llegué a la conclusión de que el título de la obra lo resume muy bien...
Pilar López Bernués
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Fitzrovian (Registrado)
A mí, "Nada" no fue una novela que me gustase en el sentido de hacerme pasar un rato especialmente agradable. Todo lo contrario. Pero creo que eso es precisamente el mérito de esa novela: transmitirnos los sentimientos de una persona durante una etapa de su vida que no es en absoluto agradable ni feliz. Y lo consigue transmitir muy bien: nos sentimos tan oprimidos y tan poco felices como la protagonista-narradora.
El gran mérito de Carmen Laforet en "Nada" es haberse atrevido a escribir sobre la vida real en torno suyo y hacerlo sin filtros ni tapaderas: describiendo lo que ve y siente su personaje. Escrito con el estilo ingenuo y literal, y un poco envarado, que emplearía una joven de menos de veinte años como la protagonista Andrea.
El ambiente (la opresión, el odio, el miedo, la ruina física) de Barcelona en la inmediata posguerra están descritos vívidamente y sin teatralidades. La violencia sórdida y opresiva de la vida familiar, lo mismo. Los distintos tipos humanos y sociales están muy bien retratados. Las alusiones al momento histórico en el que se desarrolla, con el retrato en un momento del libro de una alta burguesía especulando con la guerra. La descripción de la cadavérica universidad. Las diferencias sociales. Y, por supuesto, la forma en que todo esto recae sobre los sentimientos de la protagonista. Narrado y descrito sin pretensiones aparatosas ni grandilocuencia, sin ninguno de los trucos retóricos de novelista experimentado de mirad qué historia tan increíble os voy a contar. Nada de eso, pero la sencillez y la fidelidad a lo real no le quitan brillantez descriptiva a algunos momentos del libro: la llegada a Barcelona o la persecución por las callejuelas y a través del mercado, por poner un par de ejemplos.
Creo que con "Nada" se han cometido muchas injusticias. La primera, los insultos que tuvo que sufrir en la prensa oficial española de la época. La segunda, el inevitable efecto rebote del éxito rápido: el pasarse de moda, el coro de los que empiezan a decir que “no era para tanto”… La tercera y la cuarta y las siguientes, cada vez que alguien se empeña en compararla con otras novelas y decir si es mejor o peor. Qué error. Cada autor es él o ella mismo y no hay que despreciarle por no ser otro. No hay que condenar a Delibes por no ser Cela, o a Torrente por no ser Sánchez Ferlosio. O a Carmen Laforet -a las varias que ella fue o intentó ser- por ser Carmen Laforet.
No me parece en absoluto extraño ni extraordinario que se siga editando y traduciendo. Es una novela vieja, pero no muerta.
Fitzrovian
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