Anika (Registrado)
Mi hijo Erik estuvo un tiempo detrás de mí insistiendo en que me leyera este libro. Le encantaba (tenía 8 años entonces) y quería ver si a mí también me gustaba. Siempre existe ese miedo a que si alguien te dice que un libro es buenísimo luego a ti te deje con las ganas de más, pero no, mi hijo acertó. Absolutamente recomendable. Un libro para críos que cuenta cómo se hubieran creado las famosas Matrioskas de haber podido éstas comunicarse con sus creadores. Pero además de original y bonito, es gracioso (para mi hijo, divertido).
Marinella Terzi, directora de la Colección, fue también la traductora de este escritor búlgaro, Dimiter Inkiow, que se dedica a escribir para los más pequeños.
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