Pilar Alonso (Registrado)
Todos hemos oído hablar en alguna ocasión del autismo. Dentro de él existen distintos grados y el protagonista de esta novela padece uno de ellos, al parecer de los más leves. Tiene problemas de comunicación y de adaptación y debe recibir una educación especial para conseguir que su vida logre ser lo más normal posible. De repente, el mundo que conoce y domina desaparece para ser sustituido por un entorno no controlado, donde la realidad se muestra en todos sus matices y donde no siempre resulta fácil comprenderlos. Ahí es donde Marcelo deberá echar mano de todas las herramientas adquiridas durante sus primeros diecisiete años de vida en una escuela especial, y donde sufrirá también sus primeras decepciones. Marcelo no comprende las segundas intenciones, ni las dobleces, habla siempre con la verdad y está imbuido de una espiritualidad que aplica a todo lo que hace. Esa ingenuidad y esa inocencia no le impedirán distinguir entre el bien y el mal y obrar en consecuencia, aunque pueda perjudicar a aquellos a quienes quiere. El personaje resulta sumamente entrañable. Su forma de ver la vida, con esa asombrosa sencillez que lo caracteriza, resulta refrescante y cautivadora y todo él destila una ternura que impregna toda la novela. El lector asiste alborozado a cada uno de sus pequeños triunfos y se emociona ante sus logros, como si Marcelo fuese, en definitiva, esa parte de nosotros mismos que perdimos en el camino. Pilar Alonso
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