Minerva Ritz
No hay primera sin segunda, y eso lo sabe muy bien René Goscinny, quien nos trae esta segunda entrega de las aventuras del pequeño Nicolás. Un niño encantador, que cautiva toda nuestra atención, un niño que nos entretiene bastante con la singularidad que posee para contar las cosas. Lamentablemente sólo podremos entretenernos con las cinco entregas existentes si queremos compartir con este pequeñito llamado Nicolás, ya que el autor falleció en noviembre de 1977. Pero nos ha dejado un hermoso legado, un maravilloso libro para los más chicos, para ayudarnos a acercar a los niños al fascinante mundo de las letras. Muy recomendable, al igual que su antecesor, de hecho es igual de bueno y atrapante.
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