Leonor
Esta ha sido mi primera incursión en la obra de Bowles y, a pesar de que me costó empezarlo, me ha dejado con ganas de más. El ambiente opresivo, casi siniestro en que se desarrolla la historia y la frialdad con que está contada son rasgos sorprendentemente atractivos de esta novela. Bowles no retrata a sus personajes, los disecciona, los analiza con una minuciosidad que asusta, proyectando una imagen oscura y torturada del ser humano. Sin embargo, es capaz de evocar imágenes tan bellas y relata de una manera tan atractiva, que no se puede dejar de leer.
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