zx81 (Registrado)
zx81
Esta novela viene respaldada por los premios Hugo y Locus de 1996, lo que no sé si significa algo realmente. He encontrado algunas ideas traídas desde su novela anterior, "Snow crash", pero con una particularidad que no había visto tan desarrollada en ninguna novela que haya leído antes.
Con independencia al género al que puedan adscribirse las novelas, en cada una de ellas hay uno o varios personajes que, por las más variopintas razones, hacen que el lector se sienta identificado con ellos o, al menos, que sienta algo de empatía hacia ellos. A través de un buen personaje uno puede reír, llorar, pasar miedo, agobio, agitación o cualquier otro humano sentimiento.
Las atmósferas en las que nos sumerge una novela pueden ser refrescantes, recargadas, opresivas.... en fin, que una novela, bien por sus personajes, bien por sus situaciones y frecuentemente por una sabia mezcla de ambas cosas, nos transporta a otro tiempo, otro lugar y con otras personas durante un tiempo, y que más de una vez nos deja honda huella en el recuerdo.
Bien, nada de esto está presente en esta novela. Desde el principio, los únicos sentimientos que nos provoca la novela son la indiferencia y el hastío. El único interés del autor parece ser llenar páginas y más páginas de sílabas, palabras, frases y párrafos que no conducen a ninguna parte, jalonándolas, eso sí, de "bonitos palabros" que el autor se ha imaginado o ha copiado de su novela anterior. Situar la novela en el tiempo no es fácil, porque a la vez que se usa abundantísima nanotecnología de la más moderna factura que nos sitúa en un futuro medio lejano, los personajes parece que tienen muy cerca el siglo XX, como a menos de medio siglo. Los personajes no están perfilados en absoluto, y se usan sólo como excusa para seguir con su charlatanería.
Para colmo, en la educación de Nell el manual tiene una influencia sólo relativa. Algunos personajes pasan por la novela como una muletilla que el autor utiliza para sus propósitos, pero que no aportan casi nada a la historia ni al lector.
Como no podía ser de otra forma, el final es caótico, apresurado e indefinido, como si Stephenson hubiera tenido que poner fin de alguna forma, dejando muchos flecos sueltos.
Eso sí, decir a favor de la novela que la sensación de alivio que queda cuando por fin se acaba con la última página es impagable.
En definitiva, una obra absolutamente prescindible y que no veo que aporte nada realmente novedoso a la literatura de Ciencia Ficción, como sí hicieron otras obras adscritas al ciberpunk como "Neuromante".
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