Anika
Si William Hope Hodgson estuviera frente a mí le preguntaría ¿cómo es posible que un manuscrito encontrado casi bajo tierra por dos viajeros tenga notas del editor? Esa duda se quedará siempre conmigo, como también el que un hombre de cincuenta años sea un anciano según la narración, y en cambio sea capaz de comportarse como Indiana Jones.
Pero al margen de esto debo decir que me ha gustado mucho. Es el primer libro de este autor que leo (y voy a leer ya otro suyo) y resaltaría su capacidad de transmitir el horror y el agobio de sus personajes. Yo, como uno de los viajeros, también me pregunto si el anciano estaba loco, pero… es sólo porque prefiero creerlo a recordar ese horror. Fantástica la primera parte cuando habla de las criaturas-cerdo y espectacular la descripción de la hermana, Mary, y su miedo al hermano (que no a las criaturas) y muy buena -aunque le sobran páginas- la segunda donde habla del fin del sistema solar (magníficamente detallada la descripción del pasar de los siglos en segundos).
Por último añadir que me ha chocado y me ha parecido incluso feo leer tan seguidas expresiones como "por así decirlo" repetidas demasiado pronto. Como la expresión choca en la lectura, cuando lo vuelves a leer en la siguiente página te sabe a... hierro oxidado. ¿La caga el traductor o éste ha sido fiel a Hodgson?
Trilogía
Forma parte de una trilogía que va en este orden: (1) Los botes del "Glen Carrig", (2) La casa en el confín de la tierra, (3) Los piratas fantasmas; sin embargo pueden leerse por separado porque las tramas son distintas, sólo son trilogía en el sentido de una fase creadora del autor (según el propio autor)
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