Paul Quispe
Este libro es algo diferente a los clásicos del autor donde se pueden ver dos historias distintas. La primera es una bonita historia, tierna, algo triste de Solzhenitsyn. En ella no se encuentra análisis, ni denuncias de grandes atrocidades, tan sólo un bonito mensaje de valorar a esas personas olvidadas y amables que no piden nada a cambio que aparecen en nuestra vida y que a veces no tomamos en cuenta y no las llegamos a apreciar.
La segunda también me gustó aunque al principio no la entendía muy bien (creo que esperaba que tuviera relación con la historia anterior) pero después se pone mejor y se lee fácil
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