Ficha realizada por Miq
LA CARTA ESFERICA
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(La carta esférica) Arturo Perez Reverte
Editorial Alfaguara 590 Páginas |
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Coy es un marinero sin barco y sin suerte que en una subasta conoce a una misteriosa mujer llamada Tanger que lo contrata para buscar una barco hundido del siglo XVIII.
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Miq
Buena novela de Pérez-Reverte que quizá tiene demasiadas páginas para la historia que cuenta pero que se deja leer sin más llegando a atrapar al lector.
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David Causanilles
Me ha sorprendido el tono de intriga de novela negra y el romanticismo de esta historia de perdedores. Pérez-Reverte utiliza su habitual tono exhibicionista (nos demuestra lo mucho que sabe del mundo de los barcos), pero sí es cierto que se puede paladear el sabor a sal leyendo estas páginas. Además rinde todo un homenaje a su ciudad natal, Cartagena.
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Santi37
Me quedé fascinado con El Club Dumas, y en cuanto salió La carta esférica corrí a comprarlo. Y acabé hasta las tetas de jarcias, obenques, trinquetes, palos de mesana y demás zarandajas marineras. La peripecia del tesoro es la única línea argumental que interesa, y lo demás es paja. Así que se acabó Pérez Reverte para mí. Ni Alatristes, ni reinas del sur, ni nada, por muy académico que le hayan hecho. Además, le he cogido manía, con esa soberbia de la que hace gala últimamente.
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Gentleman
Genial. Leyéndolo recordaba antiguas películas de cine negro, o novelas como "El halcón maltés". Es un libro tremendamente entretenido, con sus siniestros personajes, sus hombres íntegros, su femme fatale... Había leído de él "El Club Dumas" y no me entusiasmó, pero éste ha sido todo lo contrario, el personaje femenino sería una perita en dulce para cualquier actriz. Por ponerle una pega sería la excesiva utilización de términos marineros, pecado que cometen otros autores, tal como Julio Verne, para un profano en la materia resulta un poco cargante; pero en grandes líneas es un libro muy entretenido y ameno.
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Víctor de Burgos
No llega a la altura de "El club Dumas", ni de "La tabla de Flandes" ni de "El maestro de esgrima" (ni por asomo, vaya), pero se puede leer, por supuesto, y es recomendable. Como he leído por ahí arriba, acabas un poco hasta los garfios de tanto trinquete, vela mayor y términos náuticos. La trama hubiera sido mejor para mí, si se hubiera centrado más en investigar la trama de los jesuitas y no nos hubiera demostrado con tanto ahínco que se ha comprado un velero. Espero que tras La Reina del Sur, la cual he de leer, vuelva con el estilo de antes... la marca registrada Pérez Reverte de la que habláis.
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Ramón Costa
Aunque también coincido con la opinión que ha abusado de términos marinos, el libro en conjunto me pareció muy interesante, y sobretodo inquietante. El miedo a la soledad de Tánger, la nostalgia a tiempos pasados y mejores de Coy, la persecución de sueños no realizados hasta sus últimas consecuencias..., en fin, creo que Pérez Reverte no estaba más interesado en relatar la búsqueda de un tesoro que en poner en relieve esa secuencia de sentimientos encontrados de sus personajes a la par que hacía homenaje a los grandes de las aventuras del mar. En conjunto, el libro me ha gustado mucho, y en ciertos momentos me sentí bastante identificado con alguno de los personajes.
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Rita Von Friedem (Registrado)
Un gran pintor el señor Pérez Reverte, este libro es un magnífico y oloroso óleo marino de sitios que tan bien conozco. Es como un cuadro de esos en los que te salpican las olas. A mí me gustó y no sólo porque de vez en cuando también me tome una copa de ginebra azul...
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Nacho Pérez (Registrado)
Cada uno tiene su catálogo de horrores literarios. En lo alto del mío, compitiendo con algún que otro tostón, se encuentra esta novela de Pérez Reverte. Fue de lo peor que he leído. Acabé con la sensación de que me había tomado el pelo con la inocente historia de un rescate del tesoro y el enano ese matón. Fatal. Pero el autor para mí tiene crédito, pues El maestro de esgrima es sensacional, y la primera de Alatriste.
La carta esférica no; se hace eterna como esas tardes de domingo sin fútbol.
¡Coño, pero cómo sabe el Arturo de navegación! Si no lo escribe, no nos enteramos.
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