Santi37
Tratar de contar el argumento de la obra que inauguró el teatro del absurdo es tarea imposible, por eso he puesto lo que he puesto más arriba. Ustedes perdonen.
Una pieza histórica ésta. Que leída sin las claves correspondientes es indescifrable. Por momentos me parecía estar asistiendo a un show de los humoristas españoles Faemino y Cansado, por lo que ésta obra tiene el valor de todas las primeras obras de cualquier género. Lo importante viene detrás de ellas, cuando se aprovechan sus caminos abiertos para producir otras obras que no provoquen los abucheos del respetable. Quizás si yo fuera un intelectual francés de los años cincuenta, habría sacado conclusiones de su lectura, entendiendo los chistes e ironías ocultas. Pero como no lo soy, pues me he quedado igual. Tampoco he perdido mucho de mi tiempo libre, ya que obviamente, este librejo se despacha en una tarde. Y puede que hoy sea un poco más leído, pero poco he sacado nada en limpio. Encontré más carne en "Esperando a Godot" que en ésta obra. Si algún día representan "La cantante calva" en mi ciudad, iré al teatro y pediré el folleto para que me lo expliquen.
Cosas de la modernidad.
NOTA: Este volumen contiene también las piezas "El maestro" y "La lección", que no he leído. Para qué.
NOTA 2: He leído por Internet que "La cantante calva" permaneció en cartel en París más de veinte años. Leer para creer.
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Minerva Ritz
Un drama fascinante, un verdadero clásico del teatro del absurdo, que fue estrenada en el Teatro de los Noctámbulos en 1950. El día del estreno de la obra el público no entendía la temática y se sentían estafados. La sociedad no estaba preparada para esta obra. Una obra que es una verdadera sátira, que exagera algunos aspectos de la vida cotidiana con el fin de demostrar la falta de sentido de los personajes.
Éstos forman una gran galimatías al mostrarse incapaces de comunicarse con otros. Ionesco, impone un movimiento de vanguardia, donde se introducen obras de un solo acto, situaciones sofocantes e ilógicas. Este libro es un imperdible, hay que leerlo sí o sí.
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