Patricia Tena (Registrado)
El autor escribe sus consejos y reflexiones en forma de cartas, además de compartir algunos cuentos de tradición popular o historias inspiracionales, este género que parece estar tan de moda actualmente. Probablemente, el lector desconfíe durante las primeras cartas, pero lo cierto es que, aunque quizá sus consejos no sean excesivamente originales (aprender a relativizar, cultivar el optimismo y la confianza, etc.), al final uno acaba dándole la razón: comúnmente aprendemos y mejoramos como personas gracias al sufrimiento, al dolor y a las situaciones difíciles que nos obligan a reaccionar.
Será mejor no entrar en el debate acerca de lo que pensarán sobre el mensaje del libro aquellos ciudadanos que están el paro, con el piso embargado y con una familia que alimentar. Sin embargo, es necesario reiterar que la conclusión de Rovira no es que la crisis sea algo positivo, sino que, ya que está ahí, nos aprovechemos para sacarle algún beneficio.
La buena crisis
gustará a los lectores que ya disfrutaron con los anteriores trabajos de este escritor y que apuestan por la transformación a partir del aprendizaje y el (auto)conocimiento. Por el contrario, los detractores de sus teorías no cambiarán de opinión tras leer este manual, ya que sigue las mismas directrices que sus anteriores obras.
Para los que intenten ver el vaso medio lleno, recordad: crisis puede ser sinónimo de nuevas oportunidades. Tal y como reza el célebre proverbio ruso: caer está permitido, levantarse es obligatorio.
Patricia Tena
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