Patricia Tena (Registrado)
El filósofo Platón escribió en “El banquete” que en tiempos primitivos los hombres eran dobles. Un castigo por parte de los dioses les obligó a separarse. A partir de ese momento la misión de cada uno era encontrar la mitad de la que había sido separado. Explicaba que cuando se reencontraban, se abrazaban con tal fuerza que no querían hacer nada más. Estas dos mitades se buscan siempre.
Pedro Terrón decidió escribir una saga compuesta por siete libros que trata sobre eso, almas gemelas que se reencuentran una y otra vez en sus vidas pasadas y donde cada vez se aman con la intensidad de la primera.
Precisamente si algo caracteriza a este autor es la intensidad: las ganas de hacer pasar un buen rato a sus lectores ofreciendo todo lo que tiene. Por ello, este publicista torbellino no se ha contentado con escribir una novela (él todo lo hace a lo grande) sino que ha creado todo un universo: una saga, una adaptación cinematográfica, la “Asociación Kalixti” encargada de proyectos humanitarios, expediciones con los seguidores de la saga, merchandising… os recomiendo que visitéis la (completísima) web www.kalixti.es. La novela empieza con el reencuentro de Runy y Dámeris. Cuando ya estamos embarcados en esta historia y soñamos con que nuestro Runy particular nos califique como “los ojos más verdes del mundo”, Terrón nos ofrece un sub-relato ambientado en los bellos paisajes de Sri Lanka y que nada tiene que envidiar al relato principal.
Como un juego de muñecas rusas, el autor nos va introduciendo en diferentes historias, todas ricas en matices. Una buena dosis de aventuras, de traición, de venganza, de honor, pero sobre todo de amor. Esa clase de amor que quizá tan sólo se vive una vez y que una vez lo conoces, no sabes seguir sin él.
Los románticos incurables (entre los que ya habréis notado que me incluyo) disfrutarán con espléndidos pasajes y diálogos inolvidables, quizá cojan una libretita para no olvidarlos y poderlos releer.
En las casi 400 páginas (que acabas rápidamente), Terrón aprovecha para diseccionar los problemas conyugales -no olvidemos que tanto Dámeris como Runy tienen pareja estable-, los caprichos del destino, los problemas que puede ocasionar la sed de venganza y la crítica a la discriminación sexual en algunos países.
No deja de resultar curioso que quien escribe sobre la multitud de vidas de una persona, exprima al cien por cien la suya, consciente de que quizás sea la única.
Recomendado para los que quieran pasar un buen rato devorando un libro (y en este caso, todo lo que hay detrás). Para los amantes de las aventuras. Para los que creen que de lo imposible a lo posible hay sólo un paso. Para los que siguen buscando esa mitad de la que fueron separados.
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