Joseph B. Macgregor
Aunque en un principio puede parecer que Hardy ha realizado una novela social, nada más lejos de la verdad. No se trata exactamente de una reivindicación del derecho que tienen las clases trabajadoras a la educación superior, sino al contrario. Jude el Oscuro adquiere mucha más cultura aprendiendo cosas por sí mismo. En este sentido, Hardy defiende un tipo educación al estilo del "Emilio" de Rousseau. De todos modos, también es cierto que de forma indirecta se puede inferir que en aquella época no todo el mundo que quisiera podía acceder a recibir una educación digna, lo que también debe hacernos reflexionar sobre lo mucho que hemos cambiado en ese aspecto en la sociedad actual, aunque queden aun muchas cosas por hacer a ese respecto.
Jude representa a un hombre que por un lado desea ser espiritual y profundo, pero por otro le desbordan las cosas que le van sucediendo en la vida y que vive torturado por aquellas que no puede hacer. En ese aspecto, es un personaje en perpetuo estado de frustración, aunque inteligente y coherente. Adquiere una gran cultura y posiblemente si no hubiera sido campesino y se le hubieran abierto las puertas de la universidad se habría convertido en un erudito, aunque aprendiendo por sí mismo ya lo es en muchas cuestiones. Aunque tiene un carácter mucho más firme que el de su prima, en realidad el amor que siente por ella le hace claudicar y hacer cosas que quizás pensándolas en frió jamás haría.
La prima Sue, representa a una tipo de mujer algo neurótica que no termina de decidirse que opción tomar en su vida: si vivir de acuerdo a las convenciones sociales o si hacer lo que realmente le dicta su corazón. De este manera, a lo largo de la novela va mareando a Jude - y también al lector - con sus cambios de actitud, con el ahora si pero ahora no etc... De igual modo, parece que se convierte al cristianismo y se casa con un hombre que detesta para castigarse así misma y para torturar tanto a Jude como a su marido, con lo que queda claro su naturaleza sadomasoquista y algo pervertida. No es culpa de ella. Tanto sus cambios de actitud, su falta de decisión son producto de la hipocresía que dominaba en aquel tiempo todo el tema sexual. Es una joven muy inteligente y culta, que en un momento dado rompe con todos sus miedos y se hace valiente, aunque las consecuencias de esta decisión no harán más que aumentar sus problemas o problemas de conciencia.
Otros personajes como el de la mujer de Jude, Arabella o el marido de Sue son igual de interesantes o complejos, aunque finalmente sea Arabella la que logre disfrutar de la vida, ya que sólo le preocupa vivir el presente, sin plantearse grandes dilemas morales a la hora de tomar decisiones.
La novela tiene pasajes verdaderamente estremecedores que no voy a desvelar. Está escrita con un estilo sencillo, fácil de asimilar por el lector y se sigue con interés. Le interesa describir sobre todo los aspectos internos de su personajes, sus pensamientos torturados, sus dudas, pero también el desarrollo de la historia no pierde en ningún momento el suspense. Es uno de mis libros favoritos.
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