
"Vaya veranito; con lo tranquilo que estaba yo en mi casa, con mis pelusas debajo de los muebles, mi ropa por planchar, mis clases particulares a Ángel, el vecino del segundo, y mi trabajito de los veranos en la academia “La Milagrosa”, ahora va y se me cruza Amparo, una chavala de no mucho más de veinte, y me monta un follón de tres pares en la conciencia. Y yo, a mis treinta y pico, con el corazón a mil por culpa de una chica de la que podría ser el padre, o casi. Pero eso no es todo, qué va… ¿Se liaría usted con una alumna suya? ¿Dejaría que su vecina lo enredara hasta verse involucrado en un allanamiento de morada, previo robo de las llaves? ¿Sería capaz de traerse a su amigo carterista a vivir a su casa? ¿Se tomaría un café en el Dos Tercios del Quinto, un bar al que no se atreven a entrar ni los inspectores de Sanidad? Ligoteo en un chat, risas donde no debe haberlas, una cámara oculta, páginas porno, salidas de marcha y borracheras en pareja, lágrimas, un entierro, devaneos amorosos bajo una ducha… eso no es vida, es un puñetero parque de atracciones. Por si no se lo he mencionado antes, me llamo Juan Cacho, y esta es la historia del verano más raro de mi vida, bueno, quitando aquel mes que pasé en Tarifa y del que sólo tengo recuerdos vagos de días sueltos… pero esa es otra historia."
EL AUTOR
Francisco Palacios
es, sin lugar a dudas, uno de los autores más desconocidos del panorama literario español. Inició su carrera literaria allá por 1983 con una redacción sobre la Navidad cuando cursaba 1º de BUP, lo que le valió halagos por parte de su profesor y cachondeo del resto de la clase. A partir de ahí, inició una meteórica ascensión hacia la nada más absoluta. Nacido en Málaga, es licenciado en Ciencias Matemáticas y uno más de aquellos nacidos en los 70 - aquejados de Titulitis Universitariae - que hoy día trabaja de cualquier cosa menos en aquello para lo que se estuvo preparando durante años de abnegada dedicación.
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