|
Compra tus libros en Casa del Libro desde estos links y nos apoyas
|
Ficha realizada por Maldoror
JONATHAN STRANGE Y EL SEÑOR NORRELL
|
(Jonathan Strange & Mr. Norrell) Susanna Clarke
Editorial Círculo de Lectores cedida por Ediciones Salamandra Edición 2006 Traducción de Ana Mª de la Fuente Género: Ficción / Fantasía ISBN: 84-672-1961-0 813 Páginas |
|
|
|
|
Nota. El libro fue considerado como Mejor Novela del Año 2004 por la Asociación de Libreros Independientes de EEUU.
El tema no lo voy a desarrollar con extensión, que para eso lo mejor es leer el libro. La magia en Inglaterra, algo cotidiano en épocas antíguas, ha desaparecido como tal de la vida del país. A comienzos del siglo XIX, un mago egocéntrico, creído y egoísta se hace dueño y señor de los secretos de la magia, acapara todo su encanto en una enorme biblioteca sobre el tema y se erige en la única persona capacitada y “autorizada” para ejercerla.
Pero su propia forma de ser le limita lo bastante como para no pasar de hechizos banales, intrascendentes o espectaculares simplemente para demostrar que él es el único mago capacitado para ello.
Y así sería si no apareciese Jonathan Strange y, con él, un nuevo punto de vista sobre la magia, sobre su utilidad y sobre la importancia de ésta en el pasado y su necesidad en el presente. De su mano descubrimos la existencia de mundos paralelos (interconectados en el pasado), el real y el feérico, con caminos que se entrecruzan y que te permiten pasar de uno a otro, aprendemos que la magia no es obligar a la Naturaleza sino colaborar con ella, de la lucha entre preservarse del mítico Rey Cuervo o, por el contrario, de volver a sus principios y hacer extensivo el uso de la magia a muchas personas capacitadas para ello…
|
Maldoror (Registrado)
No sé por qué, pero a menudo me parece que llego a algunas habitaciones cuando ya un ladrón furtivo las ha desvalijado, abro algunas puertas cuando ya otros han reventado sus cerrojos y quiero hablar de algunos libros cuando muchos han dicho todo (y mejor) lo que podía decirse de ellos. Es el caso de este libro.
Tengo por costumbre leer a la vez (bueno, no exactamente eso, sino que tengo en proceso de lectura) tres o cuatro títulos, con lo cual a veces se eternizan y cuando, al acabarlos, quiero expresar mi opinión, ya las hay a cientos en la Red. He visto muchas sobre este libro. Ninguna negativa (incluso alguna que pone a la novela en tales altares que, ateo por convicción, para mí que se pasan un punto). A ver.
Es un buen libro de fantasía. Casi diría que de lo mejor que he leído en estos últimos años, lo cual ha sido una sorpresa para mí.
Una novela mágica, ciertamente, con una sabia mezcla de vida cotidiana (en la que la autora se recrea con nimios detalles y descripciones que nos hacen sentir realmente ese siglo, perfectamente ambientado), mundo mágico y unas pinceladas, a veces, de auténtico terror. Aunque la intención de la autora no es esta última precisamente. Crea un mundo perfectamente creíble en el que se desenvuelven y se relacionan personajes reales y míticos tan auténticos como los primeros.
Excelentes los pie de página que podrían casi ser un libro aparte y en el que se recogen cuentos, leyendas, historias que no tienen una cabida directa en el hilo de la narración pero que la complementan de forma tanto amena como exhaustiva.
Un libro, pues, que merece la pena ser recomendado y, por supuesto leído. Sus 813 páginas no llegan a cansar.
Si algo negativo se puede decir, en mi opinión, es que el final de la novela queda un poco débil. Una historia acabada pero que deja temas sin cerrar, idilios a la espera del paso del tiempo y situaciones pendientes de un posible desarrollo sólo indica, y ojalá que esté equivocado, que existiría la posibilidad de que en un plazo más o menos largo, apareciera una segunda parte, cosa que odio (la explotación de un éxito desmitifica la intención y la calidad de la obra inicial. Y en este mundo, aunque parezca algo tonto, estamos faltos de mitos tan sencillos, amenos e inocuos como un libro)
No me gustan las sagas que nacen a raiz de una primera historia. Pese a honrosas excepciones, el dicho de que “segundas partes nunca fueron buenas”, por desgracia, suele cumplirse en un gran porcentaje de casos.
|
Jaume Castejón (Registrado)
Leer “Jonathan Strange y el señor Norrell” es una experiencia singular, atractiva y especialmente reconfortante. En un mundo donde abundan los escritores que manipulan y tergiversan los datos históricos para hacer cuadrar sus novelas, perdiéndose todo rigor y toda credibilidad, Susanna Clarke consigue no solamente eso, sino mucho más. Y es que la novela no es una novela histórica propiamente dicha, pero sí es una novela muy trabajada y muy bien documentada que sorprende desde el principio por su originalidad.
“Jonathan Strange y el señor Norrell” es una novela de magia, pero no como uno puede imaginarse al estilo del “Señor de los Anillos” ni las “Crónicas de la DragonLance” ni tan siquiera cercana a “Las Historias de Terramar”, es un libro de magia moderna, ambientado en la Inglaterra de principios de siglo XIX, con el telón de fondo de las guerras contra Napoleón. El libro recoge todas las tradiciones medievales de la magia y las transforma en una aventura espléndida donde los dos protagonistas evolucionan y se mueven, cada uno con su estilo propio y su personalidad, de una forma magistral, conformando una red de acontecimientos que sujeta de una forma muy consistente la trama aguda, perspicaz y magnífica.
El libro, además, tiene muchas notas a pie de página, espléndidamente acertadas con innumerables referencias bibliográficas, de libros que son invención de la propia autora. No es de extrañar que Susanna Clarke tardara diez años en escribir su novela y que haya recibido premios, así como la aceptación de un público que tal vez empiece a estar cansado de novelas pobres en contenido.
La lectura de sus numerosas páginas pasa como un deslizamiento suave y la sonrisa y la rabia, así como multitud de otras reacciones y sentimientos, aparecen a lo largo del avance. En definitiva estamos ante una novela muy completa, muy inteligente y muy amena que complace a lectores exigentes, pero también a lectores más informales. El retrato de la sociedad inglesa de principios del siglo XIX es muy exacto, pero la presencia de la magia nos separa un poco de la novela costumbrista, acercándonos a la novela de aventuras.
Un libro muy recomendable para disfrutar, con sorpresas emocionantes.
|
|
|