Anika (Registrado)
Cuando Andreu Carranza y Esteban Martín escribieron
juntos “La clave Gaudí”, una primera
impresión de los autores me hizo sospechar que Carranza, más hippy, sería el que
aportara la parte más “loca” o arriesgada. Una impresión falsa, sin duda. Al leer
“Imprenta
Babel” me he llevado una gran sorpresa, y muy agradable
también, porque he descubierto en él a un autor intimista, refugiado en la nostalgia
y capaz de crear historias de amor fraternal, amistades unidas por fortísimos lazos,
grandes lealtades y amor también por los libros.
Imprenta Babel está llena de homenajes y cariño tanto
a los personajes como al mundo editorial, empezando
desde abajo (la imprenta), pasando por el que lo inicia todo (el
autor), por el agente literario y terminando en el editor. Todo en su historia nos
hace amar más a los libros, si cabe, sin embargo será al final la historia de unos
cuantos amigos de infancia y la
censura franquista quienes nos encojan
la tripa y nos hagan desear que todo acabe bien.
¿Puede un libro como
Imprenta Babel acabar
bien? Depende de cómo se mire. Si el lector quiere vivir una historia preciosa la
vivirá, y disfrutará con ella, pero Andreu Carranza es muy realista
y no nos permitirá que nos creamos una final de novela rosa. Con los pies en el
suelo y la cabeza bien puesta ha escrito una maravillosa historia de lealtad y amor
escondida bajo los homenajes evidentes, y eso será lo que apreciaremos al final.
Quizás el resultado, después de tanta incógnita respecto a su verdadera identidad,
nos resulte algo floja o incluso previsible debido a que conocemos –la mayoría de
las personas- cómo fue la época franquista, de modo que el autor, para rematar la
faena ha unido a ese final otro más romántico a la vez, el que protagonizan Pol
y Alba. No diré si me convenció o no ese final puesto que es un recurso que algunos
escritores utilizan, pero sí afirmaré que me ha encantado leer
Imprenta Babel
porque lo que me ha quedado a mí es el poso: la lealtad, el amor, el homenaje, y
esos cuadernos de tapa morada que a mí también me gustaría haber poseído alguna
vez.
La escena de la Imprenta Babel en el suelo y Alba agachándose al tiempo que Pol
se va * quedará por siempre en mi memoria.
* No la describo ni doy detalles porque es parte fundamental de esa preciosa historia
de amor.
Anika Lillo
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