Joseph B Macgregor (Registrado)
La sencillez y la falta de pretensiones son sin duda las dos cualidades más sobresalientes de este poemario recopilatorio: es decir, una serie de poetas que buscan en el verso fácil, sencillo y directo un modo de expresar sus inquietudes o sentimientos sin pretender absolutamente nada más. En esto radica su principal mérito.
Curiosamente, me interesaron más los poemas escritos por mujeres que por hombres; pienso que Isabel Mascuñán, María del C. Rodríguez o Rosa García Oliver (entre otras) consiguen crear una serie de bellos poemas de tono intimista o sentimental siempre desde la sencillez y sabiendo trasmitir emoción al lector.
De entre los hombres, destacaría sobre todo los dos compuestos por Javier Orrico (El Rock ha muerto / Be not too hard en el gabinete) porque se salen un poco de la tónica general, optando por un estilo algo más vanguardista y más acorde con los tiempos que corren. Salvo alguna otra excepción ("De nuevo, Heráclito"
de Antonio Parra), el resto de poetas parecen preferir el verso de corte tradicional, lo cual no es ni bueno ni malo sino un opción tan respetable como otra cualquiera. Dentro del grupo de los "tradicionales", los poemas que más me motivaron fueron los de
Francisco J. Illán (Vigilas),
Sorén Peñalver (Las cartas de amor de mi tía abuela), José Rubio Fresneda (Malbis Gambelli) o Antonio Gómez (Te busco en las sombras).
Eso sí, las temáticas son bastantes variadas (la amistad, el paso fugaz del tiempo, la vida y la muerte, el amor y el desamor, etc.)
En definitiva, un poemario tan curioso como ameno.
Joseph B Macgregor
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