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El periodista
David Jiménez siempre soñó – desde
que era becario y sólo se ocupaba de recoger los teletipos que iban llegando a la
redacción – en trabajar como corresponsal en algún país extranjero. Por eso, cuando
el director de El Mundo le ofreció la corresponsalía en
Asia no se lo pensó dos veces. De sus
experiencias personales en el continente surge este libro "Hijos del Monzón": diez retratos
de niños que intentan sobrevivir día a día en situaciones penosas de miseria o explotación
y en donde los Derechos del Niño son constantemente violados por el gobierno de
turno.
Vothy:
A través de la historia de Vothy, una niña de cinco años camboyana contagiada por
el virus del SIDA (que le fue trasmitido por su propia madre) se hace un recorrido
por los aspectos más miserables y terribles de la Camboya actual: prostitución infantil,
falta de recursos médicos o sanitarios, la existencia de lugares a los que acuden
turistas indeseables (criminales fugados, matones, macarras, mercenarios etc.) para
satisfacer sus más bajos instintos, como Disneywar (un campo de tiro donde a cambio
de unos dólares se puede "jugar" a hacer estallar vacas con granadas) o Marihuanalandia
(donde se sirven pizzas cuyo ingrediente principal es la marihuana). En definitiva,
un país de gente pobre, como Veasna o como Thai (padre de Vothy), que intenta sobrevivir
como conductor de rickshaw en un país en donde hay muchos que tienen muy
poco y pocos que tienen mucho.
Chuan, El Invencible:
Chuan, un niño tailandés de doce años, abandona la pequeña aldea rural en la que
malvive con su familia y marcha a la capital para ser entrenado como luchador de
may thai en el campamento del maestro Thitiphong, el Jefe. Tras pasar un
duro proceso de formación por fin debuta como boxeador con el sobrenombre de El
Invencible, pero Chuan debe ganar el máximo de combates posible ya que de no ser
así nadie apostará por él y tendrá que volver a casa.
Reneboy:
En el distrito de Payatas (Manila) más de 80.000 personas viven alrededor del mayor
vertedero del país, surgido por efecto del Monzón que sepultó 300 chabolas en basura.
Surge así una impresionante ciudad-vertedero, también conocida como "Tierra Prometida",
en la que intenta sobrevivir Reneboy, un niño de ocho años, que se levanta todas
las madrugadas para "trabajar" como recolector de basura.
Teddy:
En Yakarta, Teddy Mardani, un joven estudiante del Instituto de Tecnología de Indonesia,
muere tiroteado en medio de una masiva manifestación universitaria en la que se
exigía al Gobierno de Suharto una serie de medidas democráticas y, sobre todo, la
salida del Ejército de la política.
Mariam:
Con sólo cinco años, Mariam, un niña hazara, ya sabe lo que es intentar sobrevivir
en un país en guerra como
Afganistán: no existen muñecas; está
prohibido volar una cometa, pintar, escuchar música y hasta sonreír; las escuelas
están cerradas, por lo que Mariam acude a un centro de enseñanza clandestino improvisado
en la cocina de una vecina; y debe sufrir por el hecho de ser mujer la
atroz misoginia de los talibanes.
Yeshe:
Un niño-monje tibetano llamado Yeshe desea ver en persona al Dalai Lama, que vive
en el exilio tras la invasión comunista del Tibet. Belleza Eterna: Belleza Eterna
es uno de los muchos niños mongoles que después de ser abandonados por sus padres
en Ulan Bator –ya que no pueden mantenerlos- conviven juntos, ocultos bajo las alcantarillas
de la ciudad, donde han creado una especie de comunidad subterránea.
Kim:
Kim, un adolescente norcoreano de trece años, cruza el río Tumen,
junto un grupo de niños y jóvenes que buscan, como él,
huir de la dictadura comunista instaurada en Corea del Norte,
para llegar a Pekín e intentar así ayudar a su familia a paliar un poco el estado
de miseria en el que viven.
Chaojun:
Con tan sólo ocho años, Chaojun es ya toda una virtuosa del
piano y no es extraño porque con cuatro
años comenzó su formación musical en el Palacio de los Pequeños Emperadores de
China. De este modo, la cría ha conseguido ser "mejor que un
hombre" y así su familia, de origen rural, verá cumplido el sueño de mejorar económica
y socialmente.
Man Hon:
Man Hon, un joven
autista de quince años con la mente
de un niño de dos, se pierde cuando se monta por error en un vagón del metro de
Hong Kong. Sin embargo, encontrarlo no resultará nada fácil para sus padres ya que
aunque los funcionarios chinos le envían de regreso a Hong Kong, una vez allí los
responsables hongkoneses lo confunden con un emigrante chino por lo que lo devuelven
a China.
Cada capítulo viene precedido por unas fotos en blanco y negro de cada uno de los
pequeños protagonistas de cada una de estas semblanzas, realizadas por el propio
autor.
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