Wineruda
Pero... Lo que he escrito arriba, el argumento, es apenas el armazón de la novela, casi sería mejor decir el decorado de la novela: el paisaje y las figuras. El planteamiento inicial de donde parte el sentido final de la novela. Bernhard encierra a sus personajes en un lugar al límite, donde conviven en cualquier sentido de la frase cerca del precipicio para estudiarlos y hablar de la vida, de todos los conceptos de la vida. Así su estilo casi encerrado en si mismo, como dando una larga conferencia con figuras. Donde las digresiones son de páginas y páginas, donde sus textos no intentan agradar al lector, sólo pretenden hacerlos pensar. Nada da "masticado" Bernhard, eso es cosa de lector; así, de esta forma, el lector de Bernhard no puede esperar textos amables o sencillos, que no pretenda eso, encontrará textos complicados, llenos de inteligencia, hablando de todo en la vida: la muerte, la vejez, la juventud, la enfermedad, el mundo, la política, el saber... quien lo quiera leer, que sepa que leerlo, al menos a mí, me supuso un experiencia exigente, pero del todo satisfactoria.
|