Anika (Registrado)
Es un libro muy tierno y precioso. Para empezar nos muestra una realidad: la de los turistas haciéndose fotos con los africanos de aldea, y a éstos siendo amables con ellos. Pero esto sirve de excusa para contarnos una historia de amabilidad y bondad, donde además se incluye la curiosidad por conocer qué clase de animal es el osito de peluche (para el niño y para los otros animales, no es un muñeco, y tienen mucho interés en conocer cómo se llama).
Además el escritor introduce palabras en swahili, pertinentemente explicadas bajo el texto con un asterisco con su traducción (ejemplos: “Kwaheri = Adiós”, “Tembo = Elefante”) de forma que los críos aprenden cuatro palabritas en otro idioma (y siendo estos esponjas y teniendo la curiosidad implícita que lleva el ser niño, seguro que se lo comentan a los padres (¿sabes cómo se dice León en swahili?)
Terminar comentando que a los niños que les guste la naturaleza y los animales les encantará, que les servirá para conocer cómo es la sabana africana. Las ilustraciones son fantásticas.
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